5 señales que podrían indicar que tu hijo está en el espectro autista

En cada familia, los niños exploran el mundo a su propio ritmo. Algunos son curiosos y habladores, mientras que otros prefieren observar en silencio. Sin embargo, cuando ciertas conductas parecen fuera de lo común y sugieren que el pequeño percibe la realidad de manera diferente, surgen dudas: ¿cómo saber si mi hijo es autista?
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) no es una enfermedad ni algo que se pueda “curar”. Es una forma de neurodivergencia: el cerebro de las personas autistas procesa la información de manera distinta, lo que influye en su comunicación, comportamiento e interacción con el entorno. Identificar las señales desde la infancia es fundamental para obtener un diagnóstico temprano y brindar el apoyo adecuado.
Generalmente, se espera que los niños establezcan contacto visual, usen gestos sociales y respondan con frases sencillas. No obstante, un niño con autismo puede comportarse de manera diferente. Por ejemplo, puede evitar la mirada directa, interpretar literalmente frases comunes o expresarse más mediante gestos que con palabras.
Intereses específicos y muy intensos Otro rasgo distintivo es la fijación por temas concretos. Algunos niños pueden memorizar todos los nombres de los dinosaurios, conocer cada estación del metro o hablar durante horas sobre tiburones sin cambiar de tema. Estos intereses no son simples hobbies; son una parte importante de su mundo.
Conductas repetitivas y patrones reconfortantes Ordenar objetos cuidadosamente, repetir diálogos de películas o realizar movimientos como aletear con las manos también puede ser señal de autismo. Lejos de ser caprichos, estas conductas les proporcionan seguridad y tranquilidad frente a un entorno que puede resultar abrumador.
Hipersensibilidad o hiposensibilidad a los estímulos El TEA también puede reflejarse en cómo perciben las sensaciones. Algunos niños rechazan ropa con etiquetas o se tapan los oídos ante ruidos fuertes, mientras que otros buscan estímulos de manera insistente, como tocar objetos o escuchar sonidos repetidos.
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