El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

Maternidad y superpoderes: cómo la matrescencia remodela el cerebro de la mujer

ENFERMEDADES
Redacción El Tiempo

De acuerdo con un estudio publicado en Nature en enero de 2024, tanto la adolescencia como la matrescencia son periodos clave caracterizados por la neuroplasticidad y notables cambios hormonales.

Durante el embarazo y el posparto, el cerebro de la madre atraviesa transformaciones significativas que favorecen el apego con el recién nacido y le proporcionan habilidades específicas para su cuidado. Estas modificaciones están impulsadas por hormonas como el estradiol, la progesterona y la oxitocina, que no solo alteran la conducta, sino también la estructura cerebral.

Un trabajo dirigido por Susanne Nehls, publicado en Transnational Psychiatry en febrero de 2024, subraya que la neuroplasticidad posparto impacta en áreas cerebrales vinculadas al apego y la sociabilidad. Gracias a esta reorganización, las madres desarrollan una mayor sensibilidad hacia su entorno y hacia las necesidades del bebé, lo que incrementa su capacidad de percibir riesgos.

Aunque la maternidad no otorga “superpoderes”, sí potencia ciertos sentidos. Un ejemplo es la hiperosmia o agudeza del olfato, originada por el incremento del flujo sanguíneo en las mucosas nasales. Este fenómeno, junto con cambios en el gusto, explica los antojos y aversiones durante la gestación. Asimismo, la audición se vuelve más sensible, lo que constituye una ventaja evolutiva para atender al bebé.

El cerebro materno también experimenta otros cambios durante la gestación: aumento de materia blanca, mayor volumen de líquido cefalorraquídeo (que se normaliza tras el parto) y un crecimiento de la materia gris en zonas relacionadas con la empatía y el control emocional. Esto favorece una conexión más profunda con las emociones del hijo.

Si bien el embarazo puede asociarse con olvidos o lapsos de memoria a corto plazo, en realidad se fortalecen otras capacidades cognitivas, como el aprendizaje y la memoria a largo plazo, volviendo al cerebro más eficiente frente a las demandas de la crianza.

No obstante, estas adaptaciones también implican riesgos, ya que la mayor sensibilidad emocional y los bruscos cambios hormonales pueden aumentar la vulnerabilidad a la ansiedad y la depresión posparto.

En conclusión, la matrescencia es una etapa crucial y transformadora en la que cuerpo y mente se reajustan para la maternidad, reflejando un proceso biológico que combina adaptación, autoconocimiento y preparación para proteger y cuidar la nueva vida.

 
 

ENFERMEDADES: Después de los 40: cuatro análisis que ayudan a vigilar el riesgo cardiovascular

Llegar a los 40 años puede ser una buena oportunidad para reforzar la prevención de las enfermedades cardiovasculares. Tener el colesterol total dentro de los valores considerados normales no significa necesariamente que el riesgo de aterosclerosis sea bajo. La acumulación -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana