Normalistas honran a Paulina Valdez con emotivo homenaje

A un mes de su fallecimiento, su familia y compañeros plantaron un árbol en su honor y lanzaron globos blancos
A un mes del fallecimiento de la alumna Paulina Valdez Rodríguez, estudiantes de la Escuela Normal de Monclova realizaron un emotivo homenaje en su honor, donde destacaron que ya se han revisado 34 gaseras y 40 pipas. El acto tuvo lugar este jueves en las instalaciones del plantel ubicado en la colonia 1 de Mayo, sobre la calle del Estudiante, hasta donde acudieron familiares y compañeros para recordar a la joven de 27 años, quien dejó una profunda huella en la comunidad estudiantil.

En el evento estuvieron presentes la madre de Paulina, su hija y su hermana, quienes recibieron palabras de consuelo por parte de los normalistas. En un ambiente cargado de nostalgia, los alumnos destacaron el amor que la joven transmitía y que, según expresaron, es precisamente lo que seguirá floreciendo en su memoria.

Un adiós simbólico, lleno de esperanza.
Los normalistas compartieron unas palabras dedicadas a Paulina, resaltando su alegría, entrega y la fortaleza con la que enfrentaba cada día. Como parte del homenaje, lanzaron globos blancos al cielo y realizaron la siembra de un árbol en su honor, símbolo de vida, crecimiento y permanencia.

Paulina, recordada como una guerrera.
La comunidad escolar continúa profundamente afectada por su ausencia. Paulina Valdez, originaria de Nadadores y estudiante del quinto semestre de Educación Preescolar, falleció el 28 de octubre en la Clínica 7 del IMSS tras complicaciones por dengue hemorrágico, luego de permanecer hospitalizada desde el 20 de octubre. Sus compañeros la describieron como una joven bondadosa, risueña y dedicada, que luchaba por salir adelante por su hija y su familia.

Un legado que perdura en la Normal.
Docentes y estudiantes coincidieron en que Paulina era una extraordinaria aspirante a maestra, comprometida con su vocación y siempre dispuesta a apoyar a quienes la rodeaban. “Daba amor, y eso es lo que cosechó”, expresaron sus compañeros al recordar la manera en que tocó la vida de quienes compartieron el aula con ella.
Aunque ha pasado un mes desde su partida, el cariño y respeto que la comunidad normalista siente por Paulina permanece intacto. El árbol plantado en su honor servirá como recordatorio permanente de su luz, su esfuerzo y su ejemplo, que seguirán inspirando a generaciones de futuros docentes.


Noticias del tema