5 ejercicios para mayores de 50 años

Una rutina breve de ejercicios puede ayudar a fortalecer capacidades esenciales para la vida diaria, como la fuerza muscular, el equilibrio, la movilidad y la postura.
Acciones tan comunes como levantarse de una silla, caminar o ponerse de puntillas permiten trabajar estas habilidades y favorecer la autonomía a medida que pasan los años.
Fisioterapeutas citadas por The Washington Post recomiendan incorporar cinco movimientos sencillos a la rutina diaria: levantarse y sentarse en una silla, realizar movilidad de pecho frente a una pared, elevar los talones, practicar la posición en tándem y levantar una pierna hacia un costado.
El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos señala que la actividad física en adultos mayores debe combinar ejercicios aeróbicos, fortalecimiento muscular y entrenamiento del equilibrio. La intensidad y la dificultad deben ajustarse a las condiciones de cada persona, con una progresión gradual.
Ejercicios para fortalecer la movilidad
1. Sentarse y levantarse de una silla. Este movimiento ayuda a trabajar la fuerza de las piernas, la coordinación y el equilibrio. Se recomienda comenzar con pocas repeticiones y aumentar gradualmente, procurando realizar cada movimiento de forma controlada.
2. Elevación de talones. Con las manos apoyadas en una silla firme o una superficie estable, se levantan los talones para quedar sobre las puntas de los pies. El ejercicio fortalece los músculos que participan en la estabilidad al caminar y permanecer de pie. También pueden elevarse las puntas de los pies para movilizar los tobillos.
3. Elevación lateral de la pierna. De pie y con un apoyo cercano, se levanta una pierna hacia un costado sin inclinar el tronco. Este movimiento contribuye a fortalecer los músculos que ayudan a mantener la estabilidad corporal.
Equilibrio y flexibilidad
4. Posición o caminata en tándem. Consiste en colocar un pie delante del otro, como si se caminara sobre una línea. Al reducir la base de apoyo, se pone a prueba el equilibrio. Es importante practicar en un lugar seguro y contar con un soporte cercano si existe inseguridad al caminar.
5. Movilidad y estiramiento del pecho. Frente a una pared o en una esquina, se realizan movimientos suaves para favorecer la flexibilidad de la zona pectoral. Se debe mantener una respiración normal, evitar movimientos bruscos y no forzar las articulaciones ni llegar al dolor.
Adaptar la rutina a cada persona
Un estudio publicado en marzo de 2026 en PLOS One evaluó durante 12 semanas una rutina diaria de cuatro minutos en 97 adultos de 65 años o más que presentaban dificultades para caminar. Los investigadores observaron mejoras en pruebas para levantarse y sentarse, así como en el equilibrio sobre una pierna. Sin embargo, estos resultados corresponden a ese grupo específico y no garantizan los mismos beneficios en todas las personas.
La seguridad debe ser una prioridad, especialmente en quienes tienen problemas de equilibrio, dolor, limitaciones para caminar o antecedentes de caídas. El entrenamiento debe realizarse lentamente, con apoyo cuando sea necesario y aumentando la dificultad de manera progresiva.
Si aparecen dolor muscular o articular, cansancio excesivo o dificultad para mantener una técnica adecuada, conviene reducir la intensidad y solicitar orientación profesional. En personas con enfermedades crónicas, lesiones o dificultades importantes de movilidad, consultar con un médico o fisioterapeuta permite adaptar los ejercicios a sus necesidades.
ENFERMEDADES: 7 factores de riesgo del cáncer de mama antes de los 40
Aunque el cáncer de mama se presenta con mayor frecuencia en mujeres mayores de 50 años, también puede desarrollarse en adultas jóvenes e incluso antes de los 30. Los antecedentes familiares, ciertas variantes genéticas, la historia hormonal y algunos hábitos pueden influir -- leer más
Noticias del tema