El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

7 hábitos que alimentan la inflamación crónica de forma silenciosa

ENFERMEDADES
Redacción El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

La inflamación crónica puede desarrollarse sin síntomas evidentes, pero su presencia prolongada en el cuerpo está relacionada con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer y trastornos autoinmunes, según la Clínica Mayo y los Institutos Nacionales de Salud (NIH). Este estado suele originarse por hábitos cotidianos que, aunque parecen inofensivos, mantienen activa la respuesta inflamatoria durante mucho tiempo.

Diversas prácticas diarias pueden favorecer este proceso de manera silenciosa. A continuación, se describen algunos de los hábitos más comunes que contribuyen a la inflamación sostenida, de acuerdo con organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Escuela de Salud Pública de Harvard.

Uno de los principales factores es el sedentarismo. Permanecer muchas horas sentado y sin actividad física reduce la circulación, disminuye el gasto energético y promueve la liberación de sustancias inflamatorias. Esto eleva el riesgo de padecer enfermedades como problemas cardíacos y diabetes tipo 2. Incorporar movimiento durante el día, como caminar o estirarse, ayuda a contrarrestar estos efectos.

Otro hábito frecuente es mantener una mala postura, ya sea al trabajar, usar dispositivos electrónicos o dormir. Esto genera tensión continua en músculos y articulaciones, lo que puede provocar inflamación leve y dolor persistente, especialmente en cuello, espalda y hombros.

Dormir poco o de forma irregular también impacta negativamente. Descansar menos de seis horas o tener horarios desordenados altera el sistema inmunológico y aumenta la inflamación. Además, factores como el uso de pantallas antes de dormir o el exceso de cafeína empeoran la calidad del sueño, elevando sustancias asociadas a procesos inflamatorios.

El estrés crónico es otro elemento clave. La exposición constante a situaciones estresantes mantiene elevados los niveles de cortisol, lo que debilita las defensas del organismo y favorece la inflamación. Esto puede manifestarse en síntomas como dolores recurrentes, alteraciones del sueño o cambios en el apetito.

La alimentación también juega un papel fundamental. El consumo excesivo de azúcares añadidos provoca aumentos rápidos de glucosa en sangre, lo que desencadena respuestas inflamatorias y favorece problemas como la resistencia a la insulina. Además, afecta el equilibrio de la microbiota intestinal.

De igual forma, una dieta basada en productos ultraprocesados —ricos en grasas trans, azúcares y aditivos— perjudica la salud metabólica e intestinal, reduciendo bacterias beneficiosas y favoreciendo la inflamación.

El consumo frecuente de alcohol también contribuye a este proceso. Su metabolismo genera compuestos tóxicos que provocan estrés oxidativo, dañan células y estimulan la producción de sustancias inflamatorias, además de afectar la flora intestinal.

A diferencia de la inflamación aguda, que es una respuesta temporal del organismo, la inflamación crónica implica una activación constante del sistema inmune que puede dañar tejidos y favorecer enfermedades graves.

Para prevenirla, los especialistas recomiendan adoptar hábitos saludables como una alimentación equilibrada, actividad física regular, buen descanso, manejo del estrés y adecuada hidratación. Estas acciones ayudan a mantener el equilibrio del organismo y reducir el riesgo de enfermedades a largo plazo.

ENFERMEDADES : Nueva iniciativa para salvar a las pequeñas tiendas: Congreso de Nuevo León y CANACOPE

Con el objetivo de evitar el cierre de pequeños comercios y facilitar su operación, la CANACOPE y el Congreso local propusieron una iniciativa para regularizar más de mil 500 “tienditas de la esquina” que actualmente enfrentan complicaciones administrativas y exceso de trámites. -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana