Adam Silver enfría Seattle y abre la puerta a CDMX en la NBA

Adam Silver enfrió el regreso de los Sonics a Seattle y reintrodujo a la Ciudad de México en la conversación por la expansión de la NBA.
Desde hace años, la relación entre la NBA y México se ha fortalecido con una fuerte presencia televisiva, los Capitanes como equipo de la Liga de desarrollo, con marca digital, productos oficiales y hasta juegos anuales, como el que celebrarán los Denver Nuggets y los Indiana Pacers el próximo 7 de noviembre en la Arena Ciudad de México. Y la oportunidad de sumarse a la inminente expansión vuelve a resonar con fuerza. El comisionado de la NBA, Adam Silver, ha enfriado las expectativas sobre el regreso a Seattle y dejó ver que la Ciudad de México podría volver a las conversaciones.
Seattle, un proyecto que no convence aún
Según reportaron fuentes de algunos dueños de equipos a ESPN, durante la última reunión de la junta de gobernadores, Silver dejó ver que el regreso de los Seattle SuperSonics ya no es una garantía, incluso tocó la idea de que la Ciudad de México, uno de sus aliados más fuertes en 34 años de alianza, podría volver a las conversaciones.
De acuerdo con reportes periodísticos firmados por Ramona Shelburne y Shams Charania, la Liga tiene todo bastante avanzado para una expansión en Las Vegas, donde la contienda entre tres grupos inversores podría superar los 10 mil millones de dólares entre la cuota de incorporación y la construcción de una nueva arena deportiva.
En cambio, las ofertas presentadas para Seattle —encabezadas por Samantha Holloway, propietaria del Seattle Kraken de la NHL y del Climate Pledge Arena— están muy por debajo de las cifras presentadas por los grupos inversores de Las Vegas. Por ello, la prioridad de Silver será presionar a los postores para incrementar el valor financiero de la plaza.
Ciudad de México, alternativa o presión
Como parte de esta maniobra de negociación, Silver reintrodujo a la Ciudad de México en la discusión. Según las fuentes, un grupo de inversionistas con sede en la capital mexicana se acercó a PJT Partners —firma socia de la NBA para el proceso de expansión— con un proyecto para lanzar un equipo y desarrollar un complejo rodeado por una nueva arena deportiva.
A pesar del interés generado por la propuesta, en el entorno de la Liga se interpreta esta alternativa principalmente como un recurso de presión comercial, ya que mucho dependerá de si México tiene todo listo y para operar de forma inmediata en comparación con otras sedes de Estados Unidos.
El impacto económico de la expansión
Lo cierto es que la NBA busca resolver el tema de Seattle o Ciudad de México. La posibilidad de no añadir dos equipos de forma simultánea afecta directamente los presupuestos de los 30 equipos actuales.
Se estima que las franquicias proyectan recibir un ingreso extraordinario de entre 500 y 600 millones de dólares por cada nueva incorporación (con estimaciones internas de hasta 533 millones por equipo), dinero que quedaría en suspenso y que los equipos suelen usar en pagos de nóminas y remodelaciones.
Aunque todavía quedan negociaciones por delante, la mención de Adam Silver con la Ciudad de México recupera esa posibilidad de que el equipo 32 de la NBA pertenezca a nuestro país.
Noticias del tema