¿Ardor en el pecho o infarto? Estas señales ayudan a diferenciarlos

Una sensación de ardor en el pecho después de comer suele relacionarse con el reflujo ácido, que ocurre cuando el contenido del estómago regresa hacia el esófago.
Sin embargo, cuando esta molestia aparece acompañada de náuseas, dificultad para respirar, mareo o sudoración fría, es importante actuar con precaución, ya que algunos síntomas de un infarto pueden confundirse con los de un problema digestivo.
El doctor Juan Carlos Rozo, cardiólogo del Hospital Houston Methodist, explica que un ataque cardíaco no siempre comienza con el típico dolor intenso y opresivo en el pecho. Algunas personas pueden presentar señales menos evidentes, como cansancio, náuseas o molestias en la espalda.
Por esta razón, distinguir entre reflujo e infarto únicamente a partir de los síntomas puede resultar complicado. Cuando existe incertidumbre, la recomendación es buscar atención médica de urgencia.
¿Por qué aparece el ardor provocado por el reflujo?
El reflujo ácido ocurre cuando el contenido ácido del estómago asciende hacia el esófago. Cuando esto sucede de manera frecuente, puede tratarse de la enfermedad por reflujo gastroesofágico, conocida como ERGE.
Uno de sus síntomas más característicos es una sensación de quemazón en el pecho que puede extenderse desde la parte superior del abdomen hasta la garganta o la boca. También pueden presentarse:
Sabor ácido o agrio en la boca.Distensión abdominal.Eructos frecuentes.Regurgitación.Molestias en el pecho.Dificultad para tragar.Náuseas.Sensación leve de falta de aire.
En los casos más graves, la ERGE puede estar relacionada con el esófago de Barrett, una alteración que aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de esófago.
La acidez es además un problema muy frecuente. Según los datos citados por Houston Methodist, más de 60 millones de personas en Estados Unidos experimentan acidez al menos una vez al mes y más de 15 millones la presentan diariamente.
Un infarto puede presentar síntomas poco evidentes
A diferencia del reflujo, un infarto es una emergencia médica que puede provocar consecuencias graves e incluso la muerte. Generalmente ocurre cuando una arteria que suministra sangre al corazón se bloquea.
Una de las dificultades para reconocerlo es que sus manifestaciones pueden variar considerablemente entre personas. Algunas presentan síntomas repentinos e intensos, mientras que otras pueden experimentar señales durante días o semanas antes del evento.
Entre las posibles manifestaciones se encuentran:
Dolor o molestia en el pecho.Sudoración fría.Dolor o molestia en uno o ambos brazos.Molestias en la espalda.Dolor en el cuello o la mandíbula.Malestar en la parte superior del abdomen.Cansancio inusual.Latidos rápidos o irregulares.Mareo o sensación de desmayo.Náuseas.Falta de aire.
Esta variedad de síntomas explica por qué un infarto puede confundirse inicialmente con una indigestión o un episodio de reflujo. La ausencia de un dolor torácico intenso no permite descartar por sí sola un problema cardíaco.
Algunas características pueden orientar, pero no confirmar el diagnóstico
Existen ciertas diferencias que pueden ayudar a identificar el origen de la molestia, aunque ninguna permite realizar un diagnóstico definitivo en casa.
En términos generales, el reflujo suele producir una sensación de ardor o quemazón en el pecho, mientras que las molestias relacionadas con un infarto pueden sentirse como presión, opresión, pesadez o incomodidad.
La localización también puede proporcionar una pista. El reflujo suele estar relacionado con el esófago, mientras que durante un infarto la molestia puede extenderse hacia los brazos, la espalda, el cuello o la mandíbula.
Otro dato que puede orientar es la presencia de un sabor ácido o agrio en la boca, algo característico del reflujo debido al ascenso del contenido del estómago y que no suele asociarse con un infarto.
La duración de los síntomas también puede ser relevante
El tiempo que dura la molestia puede ofrecer información adicional, aunque tampoco debe utilizarse para descartar una emergencia cardíaca.
El reflujo puede desaparecer después de algunos minutos u horas, particularmente conforme avanza la digestión. En cambio, las molestias provocadas por un infarto pueden mantenerse o empeorar.
Por ello, si el dolor o la incomodidad en el pecho persisten, aumentan de intensidad o aparecen junto con otros signos de alarma, no es recomendable esperar para comprobar si desaparecen por sí solos.
Náuseas, mareo y sudor frío requieren especial atención
Uno de los principales riesgos consiste en atribuir automáticamente las náuseas, el malestar torácico o la falta de aire a una indigestión.
La combinación de molestias en el pecho con dificultad para respirar, sudoración fría, náuseas, mareo o dolor que se extiende hacia el brazo o la mandíbula debe considerarse una señal de posible emergencia cardíaca.
El doctor Rozo recomienda buscar atención de urgencia ante cualquier duda, especialmente porque algunas personas pueden sufrir un infarto sin experimentar el dolor intenso que comúnmente se asocia con esta enfermedad.
Por ello, evaluar la gravedad de un posible infarto únicamente por la intensidad del dolor puede resultar peligroso.
¿Cómo se determina si existe un infarto?
Cuando una persona llega a urgencias con síntomas que podrían corresponder a un infarto, el personal médico realiza diferentes estudios para determinar si existe una afectación cardíaca.
Entre las herramientas utilizadas se encuentra el electrocardiograma, acompañado de análisis de sangre y, cuando es necesario, estudios de imagen más avanzados, como tomografía cardíaca o angiografía.
Si las pruebas confirman la presencia de un infarto, el equipo médico puede recurrir a tratamientos como la angioplastia coronaria o, en determinados casos, una cirugía de bypass.
Después del tratamiento inicial también puede establecerse un plan para reducir el riesgo de futuros eventos cardiovasculares. Este puede incluir cambios en el estilo de vida, medicamentos y procedimientos adicionales cuando sean necesarios.
En casa no siempre es posible distinguirlos
Aunque ciertos síntomas pueden hacer pensar en reflujo o en un problema cardíaco, no es posible confirmar con seguridad la causa de una molestia en el pecho únicamente por la forma en que se siente.
El ardor acompañado de sabor ácido y relacionado con la digestión puede ser compatible con reflujo. Sin embargo, una molestia persistente en el pecho, especialmente cuando se presenta junto con falta de aire, sudoración fría, mareo, náuseas o dolor que se extiende hacia el brazo, cuello, espalda o mandíbula, requiere valoración médica inmediata.
Ante la posibilidad de que los síntomas correspondan a un infarto, es preferible solicitar atención de emergencia que asumir que se trata simplemente de un problema digestivo.
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