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Cinco minutos con Pilar... The Malvina islands are ours ¡Las islas Malvinas son nuestras!

Columna
Ma. del Pilar García Pacheco
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¿Qué le van a devolver las Islas Malvinas a Argentina? ¿Escuché bien?, ¿leí bien? Parece ser la nota del momento en la política internacional. Las islas Malvinas, o en inglés Falkland Islands, son un archipiélago de 200 islotes que pertenecen a Inglaterra desde enero de 1833, y desde entonces los argentinos las reclaman como suyas, ya que por su ubicación geográfica están a tan solo 341 km de las costas de la Patagonia argentina. Las Malvinas han sido motivo de disputas desde 1502. Francia, España y el Reino Unido se atribuyeron el descubrimiento de las islas para defender sus títulos de soberanía. En 1592 ya aparecían en los mapas españoles. En 1820, el gobierno de la provincia de Buenos Aires envió una fragata a tomar posesión y reafirmar sus derechos en las Malvinas. Pero un 2 de enero de 1833 llegó una fragata de guerra británica para reafirmar la soberanía británica y retomar posesión de las islas en nombre del rey del Reino Unido.

¿Recuerdan la Guerra de las Malvinas en 1982? También conocida como el conflicto del Atlántico Sur, inició un 2 de abril, cuando tropas de Infantería de Marina y comandos anfibios de la Armada Argentina desembarcaron en las islas Malvinas (Operación Rosario) y las tomaron. Inmediatamente, el 5 de abril, el gobierno británico envió una enorme fuerza naval para enfrentarse a la Armada, la Fuerza Aérea y el Ejército argentino. El conflicto duró 74 días y terminó con la rendición argentina el 14 de junio de 1982, volviendo las islas al control británico.

Y ahora resulta que el presidente Donald Trump habló de devolver las Malvinas al presidente de Argentina, Javier Gerardo Milei. ¿Será como premio a su fidelidad? ¿O más bien como una forma de obligar a Inglaterra a unirse a los terribles eventos bélicos que se viven en Medio Oriente y que van afectando las economías del resto del planeta?

¿Cómo será este nuevo enfrentamiento? Esperemos que no se abra un nuevo frente de guerra; sería mejor que fuera diplomáticamente o, ¿por qué no?, en un buen partido de fútbol. Hagamos un repaso:

Argentina vs. Inglaterra se han enfrentado en cinco ocasiones en los mundiales, con los siguientes resultados:3 victorias para Inglaterra: en 1962 (3-1 a favor de Inglaterra), 1966 (1-0 a favor de Inglaterra) y 2002 (1-0 a favor de Inglaterra).1 victoria para Argentina: en 1986 (2-0 a favor de Argentina).1 empate: en 1998 (se fueron a penales, quedando 4-3 a favor de Argentina).

Estos partidos han sido históricos y cardíacos. He sido testigo de esta rivalidad cuando, con mi prima Mayra Pacheco, fuimos a la convivencia cultural de los países participantes en el “Mundial México 86”, en la Zona Rosa.

Ya les había comentado en otro artículo de esas tardeadas tan animadas en una zona ubicada en la colonia Juárez, de la alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México, que se extiende desde el Paseo de la Reforma (una de las avenidas más bonitas, diseñada desde la época de Maximiliano), con muchos árboles y construcciones interesantes que combinan lo moderno con lo histórico. La Zona Rosa comenzó a desarrollarse en las décadas de 1950 y 1960 y es famosa por sus bares, restaurantes, galerías de arte y tiendas.

Vuelvo a mi relato. Caminábamos la prima Mayra y yo entre desfiles de países, algarabía y mucha fiesta, una tarde-noche del México 86, por esa maravillosa Zona Rosa. Después de disfrutar un poco, decidimos ir a cenar a un restaurante que hiciera famoso en la comunidad de alumnas de mi preparatoria de La Paz Vizcaínas el profesor de Literatura Nacho Villerías, ubicado en la calle Copenhague: “El Mesón del Perro Andaluz”. Era su lugar preferido. ¡Claro, tenía su historia!, ya que era frecuentado en los años 60 y 70 por figuras como el escritor, editor y dramaturgo Juan José Arreola; el pintor, escultor, grabador y también escritor José Luis Cuevas; así como el escritor Carlos Fuentes, y de vez en cuando llegaba el director y productor de cine Luis Buñuel. La especialidad de la comida eran platillos de la región de Andalucía, España.

En la misma calle Copenhague, frente al Mesón del Perro Andaluz, se encontraba el restaurante inglés “Piccadilly Pub” (comida inglesa), en cuya entrada principal, bajo un toldo de teja verde olivo, lucía una armadura a un lado de una placa dorada con el nombre “Piccadilly Pub” grabado, junto con la bandera del Reino Unido.

México 1986, fiesta del Mundial de fútbol, calle Copenhague, la prima Mayra y yo, Pilar García, sentadas en la terraza del “Mesón del Perro Andaluz”. Frente a nosotras, una mesa larga de jugadores argentinos muy alegres… De pronto, del restaurante de enfrente, el “Piccadilly Pub”, salen los del equipo de Inglaterra, también muy alegres.

Los argentinos eran como 20. Vieron a los ingleses y les empezaron a gritar:—¡¡¡¡Heyyyyy, English, “THE MALVINA ISLANDS ARE OURS”!!!!

Se empezaron a poner rudos, como buscando pleito…

La prima Mayra, yo y otros comensales nos asustamos; pensamos que se iban a enfrentar a golpes.

Los ingleses, que eran como unos 18 más o menos, eso sí, más altos y rubios, aunque de piel pálida, estaban colorados de la cara —no sé si porque tomaron cerveza o porque también ya se estaban enojando—… hicieron una fila frente a los argentinos y, coreando:—¡Nanananá!

Se bajaron los shorts con todo y calzoncillos, les enseñaron sus nalgas, meneándose de un lado a otro… en son de burla. Los argentinos les chiflaban y les seguían gritando:—¡¡THE MALVINA ISLANDS ARE OURS!!

Los ingleses se volvieron a subir sus calzoncillos y se fueron cantando:—¡Nanananá!

Los argentinos continuaron su cena a carcajadas. ¡Vaya susto!… Lástima que en esa época no había celulares; no llevaba alguna cámara para ilustrar esta anécdota.

Argentina vs. Inglaterra… ¿Ustedes qué prefieren: a punta de rifle o con espectáculo de “Nanananá”?

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