“Cobardes” llama Jacobo Rodríguez a regidores; le responden con insultos y acusaciones
Por segunda ocasión consecutiva, no se consiguió la mayoría necesaria para instalar la sesión de cabildo.

La confrontación verbal entre el alcalde Carlos Jacobo Rodríguez y miembros del Cabildo de Piedras Negras escaló a insultos personales, señalamientos de presuntos delitos y acusaciones por el manejo de recursos públicos, durante una discusión que evidenció el deterioro de la relación entre el edil y los integrantes del cuerpo colegiado.
Durante el intercambio, Rodríguez llamó “cobardes” a sus opositores y cuestionó su disposición a expresar sus posturas, mientras el regidor Juan Carlos Álvarez respondió con calificativos como “malandro” y “pandillero”, al reprocharle lo que consideró una falta de respeto hacia el Cabildo en pleno.
La discusión comenzó a subir de tono cuando se cuestionó al presidente municipal por su comportamiento frente a los integrantes del órgano de gobierno, en medio de las diferencias políticas que mantienen y de los desacuerdos relacionados con la conducción de las sesiones.
Álvarez sostuvo que el alcalde no debía recurrir a expresiones ofensivas contra los regidores y planteó que, si realmente buscaba destinar mayores recursos a sectores vulnerables, podía revisar el gasto en fiestas y espectáculos organizados por la administración municipal.
En ese contexto, anticipó que se precisarían los pagos realizados por la presentación de Gabito Ballesteros en Piedras Negras, al señalar que el artista promueve narcocorridos y cuestionar la congruencia de ese gasto con los principios de la Cuarta Transformación.
El regidor aseguró que se habrían destinado más de ocho millones de pesos de manera discrecional y planteó que una reducción de ese tipo de erogaciones permitiría canalizar recursos a personas con discapacidad. El monto y las condiciones de contratación quedaron como señalamientos expresados durante la discusión.
Sin embargo, el enfrentamiento abandonó rápidamente el terreno presupuestal. Rodríguez respondió a las descalificaciones y, al explicar por qué utilizaba el apodo de “Porky” para referirse al regidor, aludió a una denuncia por una presunta agresión sexual contra una menor de edad.
El señalamiento fue formulado durante la confrontación, sin que en el intercambio se presentaran elementos que permitieran verificarlo. El alcalde rechazó las acusaciones en su contra y sostuvo que sus adversarios no habían demostrado lo que afirmaban, al cuestionar por qué no se encontraba detenido si, según él, existieran pruebas.
La discusión continuó con nuevas acusaciones sobre presuntos pagos, utilización de recursos públicos y supuestos vínculos con armas y drogas. También se lanzaron expresiones homofóbicas y ataques relacionados con la vida personal, lo que llevó a que se intentara reconducir el debate hacia los asuntos que originalmente debían discutirse.
Ante la escalada, uno de los participantes pidió reencauzar la conversación y recordó que las afirmaciones personales correspondían a opiniones que debían sustentarse. No obstante, los señalamientos continuaron hasta que se propuso retomar el orden de la sesión o, en su defecto, proceder a la votación.
La sesión de Cabildo no tuvo validez luego de que el alcalde Carlos Jacobo Rodríguez no consiguiera, por segunda ocasión consecutiva, la mayoría necesaria para instalarla. El nuevo revés se sumó al rechazo registrado en la reunión anterior y evidenció el conflicto entre el edil y los integrantes del cuerpo colegiado, en una jornada marcada por insultos, acusaciones personales y cuestionamientos al manejo de los recursos públicos.
El episodio dejó nuevamente expuestas las diferencias entre el alcalde y parte de los regidores, así como las dificultades para mantener el debate institucional dentro de los límites del respeto. En lugar de concentrarse en el exhorto y la discusión presupuestal, los participantes terminaron intercambiando acusaciones personales que elevaron la tensión política en el Ayuntamiento de Piedras Negras.
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