Cómo superar la sensación de que no haces lo suficiente en tu vida diaria

En una sociedad global que funciona sin pausas, muchas personas viven con la constante sensación de que nunca es suficiente. La idea de “no estar haciendo lo necesario” no surge de la nada, sino que responde a un entorno que exalta el cansancio y la hiperactividad como símbolos de logro y prestigio.
No obstante, especialistas en salud mental señalan que esta percepción suele ser una distorsión alimentada por expectativas externas poco realistas y por la exposición continua a versiones idealizadas de la vida en el entorno digital.
La influencia de las redes y las expectativas sociales
Hoy en día, las redes sociales funcionan como escaparates de triunfos donde casi nunca se muestran los errores, el esfuerzo silencioso o el agotamiento que hay detrás de cada meta alcanzada.
Al comparar nuestro día a día —con dudas y tropiezos incluidos— con esas versiones editadas de otros, es fácil sentir que vamos rezagados. Esta comparación injusta minimiza nuestros propios avances y refuerza la falsa idea de que siempre llegamos tarde. Conviene recordar que lo que vemos en pantalla representa solo una parte muy limitada de la realidad de alguien más.
Descansar también es avanzar
Es necesario replantear el concepto de productividad. Desde el punto de vista biológico y emocional, el cansancio también refleja esfuerzo. Tanto el cuerpo como la mente necesitan pausas para recuperarse y rendir adecuadamente.
Descansar no significa fracasar ni perder el tiempo; es una inversión imprescindible para sostener el progreso. Incluso cuando el avance parece lento o invisible, sigue siendo avance. Muchas veces, el crecimiento más significativo ocurre en esos periodos silenciosos que no se exhiben públicamente.
La importancia de lo que no se ve
Reconocer los logros cotidianos puede transformar nuestra perspectiva. La llamada “productividad emocional” implica valorar acciones como cumplir una responsabilidad pendiente, priorizar el autocuidado o establecer límites saludables.
Aunque estas conductas no se reflejen en reconocimientos externos, constituyen la base de una vida más equilibrada. El valor personal no aumenta por hacer más tareas; no depende de una lista interminable de pendientes cumplidos.
Respetar el propio ritmo
Cada persona transita procesos distintos, enfrenta desafíos particulares y persigue metas propias. Compararse constantemente con otros distorsiona el camino individual. Lo que para alguien puede ser sencillo, para otro puede requerir un enorme esfuerzo debido a sus circunstancias.
A veces, lo verdaderamente suficiente es seguir adelante pese a todo. La validación más importante es la interna: reconocer que cada proceso es único y que la valía personal no está determinada por la velocidad con la que se alcanzan los objetivos.
ENFERMEDADES: Una vacuna nasal experimental brindó protección contra la gripe aviar en animales
Desde 2020, el virus de la gripe aviar H5N1 provocó brotes de gran magnitud en poblaciones de aves y logró infectar a distintos mamíferos, como focas y vacas, en diversas regiones del planeta, incluida América Latina. También se registraron casos humanos aislados, -- leer más
Noticias del tema