Doña Felicita lucha por recuperar su hogar en la carbonífera
Doña Felicita González Gómez, adulta mayor de 72 años, fue desalojada de su casa en Fraccionamiento Aurora en Sabinas

En octubre de 2015, Doña Felicita González Gómez fue desalojada de su hogar en la colonia Fraccionamiento Aurora, Sabinas, tras un proceso judicial desconocido por ella, que determinó que la propiedad tenía otro dueño, afectando su patrimonio y seguridad familiar.
Desalojo
El desalojo de Doña Felicita afectó profundamente su vida y la de su hija, quien requiere cuidados especiales. La casa ubicada en las calles Joaquín Burguet y Gómez Farías era su patrimonio, construido con años de esfuerzo y sacrificio.
El conflicto se originó debido a que, además de Doña Felicita, Gustavo González López y Martha Lira compraron el mismo terreno al anterior propietario, Héctor Treviño, generando duplicidad en la propiedad. Esto permitió que se apropiaran legalmente de la vivienda.
Doña Felicita relató sentirse traicionada e indefensa, ya que desconocía los procedimientos legales y no contaba con los recursos para defender su hogar.
Legal
Especialistas señalan que situaciones como esta evidencian la falta de acceso a la justicia para adultos mayores y familias vulnerables. La duplicidad de ventas y la falta de registros claros permiten que personas pierdan sus propiedades injustamente.
Los abogados recomiendan buscar asesoría legal gratuita o de bajo costo, así como denunciar ante autoridades competentes para proteger derechos fundamentales. La historia de Doña Felicita refleja un problema estructural en el sistema judicial y la necesidad de mayor transparencia en los procesos de propiedad.
Apoyo
La comunidad y organizaciones civiles pueden ayudar a Doña Felicita mediante acompañamiento legal, difusión de su caso y apoyo en la gestión de recursos para la recuperación de su hogar. Su lucha también genera conciencia sobre los derechos de los adultos mayores y la importancia de protegerlos.
Doña Felicita solo solicita justicia y respeto por su patrimonio, con el objetivo de vivir en paz en el lugar que construyó para su familia. Su historia se ha convertido en un símbolo de resistencia y de la necesidad de garantizar protección legal a las personas más vulnerables.
Llamado
El caso de Doña Felicita destaca la urgencia de revisar y fortalecer la protección legal de adultos mayores, así como de implementar mecanismos que eviten abusos de corrupción o duplicidad de venta de inmuebles. La sociedad y las autoridades tienen la responsabilidad de garantizar que estas situaciones no se repitan
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