El hábito nocturno que millones de mexicanos repiten y que el IMSS recomienda evitar

Para millones de personas, la jornada termina de la misma manera: acostados en la cama mientras revisan redes sociales, responden mensajes o consumen contenido desde el teléfono móvil. Aunque esta práctica se ha vuelto habitual, especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social han advertido desde hace años que el uso de pantallas antes de dormir puede perjudicar la calidad del sueño y tener efectos negativos en la salud física y mental.
Diversas investigaciones y recomendaciones médicas coinciden en que la exposición a dispositivos electrónicos durante la noche altera los mecanismos naturales que preparan al organismo para el descanso. Por ello, expertos en salud del sueño sugieren adoptar hábitos más saludables antes de acostarse.
Un hábito cada vez más común
El uso del teléfono celular antes de dormir se ha convertido en una de las costumbres más extendidas de la vida moderna. Muchas personas aprovechan los últimos momentos del día para navegar por internet, interactuar en redes sociales o ver videos.
Sin embargo, especialistas del IMSS señalan que pasar largos periodos frente a una pantalla puede mantener al cerebro en estado de alerta cuando debería comenzar a relajarse. Esta estimulación constante dificulta que el organismo inicie el proceso natural de conciliación del sueño.
Lo que parece una actividad inofensiva puede convertirse, con el tiempo, en un factor que afecta significativamente la calidad del descanso.
La luz de las pantallas interfiere con el sueño
El cuerpo humano cuenta con un reloj biológico que regula los ciclos de sueño y vigilia. Este sistema depende en gran medida de la producción de melatonina, una hormona esencial para inducir el sueño.
De acuerdo con especialistas de la Secretaría de Salud, la luz emitida por celulares, tabletas y computadoras puede disminuir la producción de melatonina y aumentar los niveles de cortisol, hormona relacionada con el estado de alerta.
Como resultado, el cerebro recibe señales contradictorias que retrasan la aparición del sueño, lo que explica por qué muchas personas continúan despiertas durante largos periodos incluso después de apagar sus dispositivos.
Las consecuencias van más allá del cansancio
Dormir mal no solo provoca fatiga al día siguiente. El IMSS advierte que la falta de un descanso adecuado puede estar relacionada con problemas metabólicos, enfermedades cardiovasculares, debilitamiento del sistema inmunológico y afectaciones en la salud mental.
Además, la privación de sueño puede disminuir la capacidad de concentración, afectar el desempeño laboral o académico y alterar el estado de ánimo.
Los especialistas recuerdan que el sueño es un proceso fundamental para la recuperación física y psicológica del organismo, por lo que mantener una buena higiene del sueño es esencial para preservar la salud.
Síntomas que pueden indicar un problema
Muchas personas no asocian ciertos malestares con el uso excesivo de dispositivos electrónicos durante la noche.
Entre las señales más comunes se encuentran la dificultad para conciliar el sueño, despertares frecuentes durante la madrugada, sensación de agotamiento al despertar, somnolencia diurna y problemas para concentrarse.
También pueden presentarse irritabilidad, cambios de humor y una menor capacidad de reacción cuando los trastornos del sueño se prolongan en el tiempo.
Debido a que estos síntomas suelen desarrollarse gradualmente, muchas personas tardan en identificar el origen del problema.
Cuando la cama deja de ser un espacio para descansar
Otro aspecto que preocupa a los especialistas es el uso de la cama para actividades distintas al descanso.
Trabajar, ver televisión, navegar por internet o permanecer durante horas en redes sociales desde la cama puede modificar la asociación mental que el cerebro tiene con ese espacio. Con el tiempo, la habitación deja de relacionarse exclusivamente con el sueño y el descanso.
Por ello, los expertos recomiendan reservar la cama principalmente para dormir y evitar convertirla en una extensión de la oficina o del entretenimiento digital.
Recomendaciones para mejorar el descanso
Las recomendaciones del IMSS se centran en fortalecer la llamada higiene del sueño, es decir, un conjunto de hábitos que favorecen un descanso reparador.
Entre ellas se encuentran mantener horarios regulares para dormir y despertar, realizar actividad física de manera frecuente, evitar bebidas estimulantes por la noche y limitar el uso de dispositivos electrónicos antes de acostarse.
Asimismo, se aconseja establecer una rutina relajante que incluya actividades como leer, practicar ejercicios de respiración o realizar técnicas de relajación que ayuden al cuerpo a prepararse para dormir.
Apagar las pantallas antes de acostarse
Una de las recomendaciones más reiteradas por los especialistas en sueño es reducir la exposición a teléfonos móviles, tabletas y otros dispositivos electrónicos durante las horas previas al descanso.
La Secretaría de Salud recomienda evitar el uso de pantallas al menos dos horas antes de dormir, ya que esto favorece una producción adecuada de melatonina y facilita la conciliación del sueño.
Aunque desconectarse del celular puede parecer complicado para muchas personas, los expertos consideran que este sencillo cambio de hábito puede mejorar notablemente la calidad del descanso en pocas semanas. En una sociedad cada vez más conectada y sometida a altos niveles de estrés, reducir el uso de pantallas antes de dormir puede convertirse en una de las medidas más efectivas para proteger la salud y el bienestar.
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