Entrevista con Alexander Gómez

“La disciplina abre caminos donde antes solo había necesidad.”
Alex es un joven originario del estado de Chihuahua que desde hace más de 12 años vive en la frontera norte de México. Su historia representa la realidad de miles de trabajadores que han encontrado en Estados Unidos una oportunidad para salir adelante y brindar una mejor calidad de vida a sus familias. Actualmente se desempeña dentro de la industria de los hidrocarburos, un sector exigente y de alto riesgo donde las jornadas largas, la disciplina y el sacrificio forman parte del día a día.
¿De dónde eres originario y cómo fue tu llegada a la frontera norte? “Soy originario de Chihuahua y llegué a la frontera hace más de doce años. Como muchos, salí de mi ciudad buscando trabajo y nuevas oportunidades porque allá las posibilidades eran más limitadas. Al principio fue complicado dejar a mi familia, mis amistades y adaptarme a un lugar completamente diferente. La frontera tiene un ritmo muy distinto, todo es más rápido y competitivo. Empecé haciendo trabajos sencillos, batallando como cualquier persona que empieza desde cero, pero con el tiempo aprendí a moverme y a salir adelante.”
¿Qué te motivó a trabajar en Estados Unidos? “Principalmente la necesidad de crecer económicamente y darle una mejor vida a mi familia. Yo ya trabajaba en la frontera, pero veía que había personas que cruzaban para trabajar y lograban mejores ingresos. Eso me motivó a buscar una oportunidad en el sector industrial y aprender algo más especializado. Sabía que no iba a ser fácil, porque ese tipo de trabajo exige mucho física y mentalmente, pero también entendía que era una oportunidad para construir algo más estable a futuro.”
¿Cómo fue tu inicio en la industria del petróleo? “Fue bastante duro porque empecé desde abajo, haciendo los trabajos más pesados y aprendiendo poco a poco. Nadie llega sabiendo todo en esa industria. Tuve que observar mucho a la gente con experiencia, aprender de los errores y demostrar que tenía ganas de trabajar. Hay días muy cansados y situaciones difíciles, pero con disciplina y constancia fui ganándome la confianza de mis compañeros y adquiriendo experiencia.”
¿En qué consiste tu trabajo actualmente? “Actualmente trabajo en el área de hidrocarburos, en actividades relacionadas con el mantenimiento y manejo de equipos industriales. Es un trabajo que requiere mucha responsabilidad porque se manejan materiales delicados y maquinaria pesada. Debes estar atento todo el tiempo y seguir protocolos de seguridad muy estrictos. Un descuido puede provocar accidentes, por eso la concentración y la experiencia son fundamentales.”
¿Qué es lo más difícil de trabajar en ese sector? “Definitivamente el desgaste físico y mental. Son jornadas largas, muchas veces bajo temperaturas extremas y en ambientes pesados. También está el riesgo constante por el tipo de maquinaria y materiales con los que trabajamos. Además, muchas veces sacrificas tiempo con la familia, fechas importantes o simplemente descanso. Es un trabajo que te exige mucho carácter y resistencia.”
Has vivido entre México y Estados Unidos, ¿cómo es esa vida entre dos países? “Es una vida complicada porque sientes que perteneces a los dos lugares, pero al mismo tiempo a ninguno completamente. En México tienes a la familia, las raíces y tu vida personal; mientras que del otro lado está el trabajo y las responsabilidades. Pasas mucho tiempo viajando o lejos de casa y eso llega a ser pesado emocionalmente. Aprendes a adaptarte y a valorar más los momentos que tienes con la gente que quieres.”
¿Tienes familia? ¿Cómo ha influido tu trabajo en tu vida personal? “Sí, tengo una hija y ella es mi mayor motivación para seguir adelante. Todo el esfuerzo y sacrificio que hago es pensando en darle una mejor vida y más oportunidades. A veces duele perderse momentos importantes o no estar presente todo el tiempo, pero trato de compensarlo trabajando duro para asegurarle estabilidad. Ser padre te cambia la mentalidad y te obliga a pensar más en el futuro.”
¿Qué te ha dejado esta experiencia laboral en Estados Unidos? “Me ha dejado muchas enseñanzas. Aprendí disciplina, responsabilidad y a valorar realmente el esfuerzo. También me ayudó a madurar y a entender que las cosas importantes no llegan rápido ni fáciles. Gracias a este trabajo he podido tener más estabilidad económica y apoyar a mi familia. Sobre todo, aprendí a no rendirme aunque las cosas se compliquen.”
¿Has pensado en regresar definitivamente a México? “Sí, claro que lo he pensado muchas veces. Mi idea no es vivir toda la vida trabajando lejos de mi familia o moviéndome entre dos lugares. Me gustaría regresar ya con algo seguro, con un patrimonio construido y la tranquilidad de poder vivir mejor. Creo que todos los que trabajamos lejos pensamos en algún momento en regresar y disfrutar más a la familia.”
¿Cuál es tu principal objetivo en este momento? “Mi principal objetivo es hacer patrimonio. Quiero ahorrar, comprar una casa y construir algo estable para mí y para mi hija. Más allá del dinero, uno busca tranquilidad y seguridad para el futuro. Todo el trabajo y sacrificio tienen un propósito, y en mi caso es darle una vida más estable a mi familia.”
¿Cómo te imaginas tu futuro en los próximos años? “Me imagino más tranquilo, ya establecido y con más tiempo para mi familia. Me gustaría tener un trabajo más estable o incluso emprender algo propio aprovechando toda la experiencia que he adquirido. Pero sobre todo me veo más presente en la vida de mi hija, acompañándola en su crecimiento y disfrutando más tiempo juntos.”
¿Qué mensaje le darías a los jóvenes que buscan oportunidades como tú? “Les diría que no se desesperen y que entiendan que nada llega fácil. Hay que trabajar duro, ser responsables y estar dispuestos a aprender siempre. Muchas veces la gente solo ve el dinero o el resultado, pero detrás hay mucho sacrificio, cansancio y esfuerzo. Si realmente quieren salir adelante, deben ser constantes y no rendirse cuando las cosas se pongan difíciles.”
La historia de Alex refleja la realidad de miles de trabajadores fronterizos que diariamente construyen su futuro entre largas jornadas, sacrificios personales y la distancia familiar. Detrás de cada cruce y cada jornada laboral existe el deseo de alcanzar estabilidad, formar un patrimonio y ofrecer mejores oportunidades a quienes más aman.
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“Quien no vive para servir,no sirve para vivir” Con más de tres décadas de trayectoria en el ámbito educativo, Ana Gabriela Oyervides Arredondo ha dedicado su vida a la formación de niñas y niños en la Región Carbonífera. Su vocación de servicio, preparación constante -- leer más
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