Entrevista con Marcos Jaquez

"No se trata solo de marcar la piel, sino de sanar lo que se lleva dentro"
Marcos, ¿cómo fue que te iniciaste en el mundo del tatuaje?
" Fui a hacerme un tatuaje a un local y pregunté si era muy complicado y si podía aprender. El chico, que se convirtió en mi maestro, me dijo que sí, que podía venir a limpiar y barrer, y a cambio me enseñaría. Yo era el que preparaba todo para los clientes, desde el jardín hasta los diseños. Así fue como aprendí.
¿Hubo algún momento o algo en particular que te motivara a dedicarte a esto, o fue algo más gradual?
"Personalmente, siempre se me facilitó dibujar. Veía tatuajes y pensaba que les faltaba algo, que se verían mejor con ciertos detalles. Es como cuando ves algo desordenado y sientes la necesidad de darle orden. Me di cuenta de que quería ser tatuador al ver cosas que no tenían un orden y tratar de dárselo. También, una vez me hicieron un tatuaje que no me gustó, y pensé que pude haberlo hecho yo"
Mencionaste que te quedaste pensando en los tatuajes que no te gustaban. ¿Qué fue lo que más te llamó la atención de este arte?
"Lo que más me llamó la atención fue la parte interna, el significado profundo que un tatuaje puede tener para una persona. Recuerdo un programa llamado "Ink Master" donde un bombero quería un dragón japonés para que lo protegiera del fuego, y el tatuador consideró su profesión, su tipo de piel, el movimiento de su brazo, y hasta la tradición familiar de ser bomberos para el diseño. Todo tenía un significado. También recuerdo la historia de una chica que se tatuó la firma de su amigo fallecido, y cómo ese simple garabato tenía un valor emocional inmenso. Es tocar la parte interna de alguien que no le muestras a nadie, una historia de vida"
¿Cómo logras equilibrar tu profesión con tu vida personal?
"Honestamente, yo no tengo vida personal. Trabajo todo el día y todos los días, sin descansos, festivos o Navidades. Mi vida es mi trabajo. Desde que me levanto, estoy pensando en responder mensajes, presupuestos, preparar diseños, organizar mi clientela, publicar trabajos, hacer inventario de material. Incluso la venta de ropa y nieve, y mantener las redes sociales, todo es parte de mi trabajo"
¿Qué tipo de tatuajes o estilos te definen más?
"Me definen las líneas, las cosas lineales, casi no realizo cosas con colores, más bien negro y líneas negras. Si me piden cosas con colores, se pueden hacer, pero lo que más me gusta y domino es cualquier cosa natural, de la naturaleza: aves, serpientes, animales, y sobre todo, flores"
¿Hay mucha diferencia entre trabajar con tinta negra y con tinta de color?
"Sí, muchísimo. La tinta negra está diseñada para mantenerse más en la piel porque somos carbono y la tinta es de carbono, se adapta y se vuelve parte de nosotros. Los pigmentos de color tienen un porcentaje muy pequeño de carbono, lo que les da más espacio para que la piel los elimine, haciendo que se vean más borrosos con el tiempo. Además, hay que saber de química, anatomía, dermatología, tipos de piel, la zona, la radiación, la temporada, y las actividades del cliente para asegurar un buen resultado"
¿Hay algún tatuaje que te haya marcado o impactado mucho de tus clientes?
"Sí, uno en particular. Era una palomita de origami con destellos arriba y un agujero negro abajo. El cliente era americano y no hablaba español, pero su novia me explicó el significado: la luz es conocimiento, pero demasiada luz quema; la oscuridad representa vacío, pero también puede llenarte. El origami representaba el conocimiento y la naturaleza. Tenía tanta relación y era aparentemente sencillo. Fue uno de los tatuajes más perfectos que he hecho, y el significado me impactó"
¿Cómo ves la evolución de los tatuajes en los últimos años y hacia dónde crees que se dirige?
"El mercado se está saturando, como todo. Antes, los tatuadores hacían de todo, pero ahora hay mucha especialización: chicas que solo tatúan a mujeres, chicos trans con ciertos estilos, especialistas en letras, retratos. Hay mercado para todo. La gente busca especialistas. Antes, te ponían lo que estaba en la pared; ahora, si quieres un retrato, buscas a un especialista en retratos. Todo está en línea, y no hay forma de ocultar un mal trabajo. Este sigue siendo un trabajo de persona a persona, un trato humano. Si no tienen ese tacto humano y atención al cliente, por muy buenos que sean, nadie se tatuará con ellos"
¿Qué consejo le darías a alguien que está iniciando como tatuador?
"Paciencia y, más que nada, mucho tacto con los humanos, mucha calidad humana para convivir con la gente. Es una capacidad de poder conversar y abrirse con otras personas, porque hay gente que llega muy herida. Estás horas con alguien en un ambiente íntimo, transgrediendo su parte privada. Es un trabajo con una connotación psicológica. También, es importante ser profesional y tener todas las certificaciones. La burocracia y la desinformación hacen que muchos no lo hagan, pero es crucial para la seguridad del cliente y la confianza"
Mencionaste que este trabajo es como una sala de terapia o un spa. ¿Podrías profundizar en esa idea?
"Sí, es como una sala de terapia. Tienes que ser psicólogo, tienes que ser muchas cosas, porque alguien viene a hacerse lo más antinatural del mundo, que es lastimarse. Un tatuador me dijo una vez: "La gente intenta matarse a sí misma todos los días". Se venden en deportes extremos, intentan atentar contra la vida. ¿Por qué? Por la emoción de sentir ese dolor. La idea es empoderar a tus clientes. Llegan de una forma y tienes que ayudarlos a ser mejores personas. El tatuaje es la prueba de que están en un trono de poder, que ya no se van a dejar humillar. Es como intentar suicidarse de a poquito, pero en el buen sentido, buscando definirse hasta encontrarse a sí mismos"
¿Qué sueños o metas tienes a futuro para tu estudio y para ti?
"No solo quiero enseñar lo técnico a las personas que quieran aprender a tatuar, sino también el lado del modelo de trabajo, el toque humano. Veo a muchos que trabajan muy bien, pero les falta esa conexión humana que la gente está perdiendo, están muy robotizados. Quiero que mis aprendices sean mejores que yo, que aprendan lo mejor de mí y también vean mis errores para no cometerlos. La idea es que ellos superen al maestro"
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La Entrevista con- Lourdes Ramírez LealPresidenta de la fundación Por Una Vida Digna Contra el Cáncer. La historia de la fundación Por Una Vida Digna contra el Cáncer está marcada por experiencias personales, pérdidas y un profundo compromiso social. -- leer más
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