Estadio ‘Chuy Moreno’, legado eterno del beisbol en Nueva Rosita

Este histórico campo será demolido próximamente, poniendo fin a décadas de importantes encuentros, rivalidades memorables y la formación de jugadores destacados de la región.
La historia del béisbol en la zona minera está por cerrar uno de sus capítulos más representativos con la inminente demolición del Estadio Chuy Moreno, también conocido como Campo Deportivo Rosita, un inmueble que durante décadas fue escenario de grandes gestas deportivas y punto de encuentro para generaciones de aficionados al Rey de los Deportes.
El anuncio de su demolición, prevista para los próximos días con el objetivo de dar paso a la construcción de un centro comercial, ha generado sentimientos encontrados entre jugadores, cronistas y seguidores del béisbol. Como medida excepcional, se otorgó un permiso especial para que la Liga de la Costa pueda concluir su actual serie de campeonato en este recinto, considerado el único campo cerrado que aún se mantiene en condiciones óptimas para este tipo de encuentros.
Trayectoria
Con 42 años transmitiendo béisbol desde este estadio, el licenciado Jorge Rocamontes es una de las voces más ligadas a la historia del Chuy Moreno. En entrevista, recordó que, de acuerdo con registros históricos, el inmueble fue inaugurado alrededor del año 1957, consolidándose como la principal sede del béisbol organizado en Nueva Rosita.
Antes de su construcción, explicó, los encuentros se disputaban en el llamado “campo de aviación”, ubicado en el sector donde actualmente se encuentra el estadio Guadiana. La edificación del Chuy Moreno representó un avance significativo para el desarrollo deportivo local, al ofrecer un espacio más adecuado para jugadores y aficionados.
Rocamontes detalló que el nombre del estadio fue con el respaldo del Sindicato Minero, en honor a Jesús “Chuy” Moreno, destacado pelotero originario de la región que logró llegar a la Liga Mexicana y posteriormente fungió como mánager del equipo local. En sus primeras etapas, el conjunto representativo llevaba el nombre de la Sección 14 del Sindicato Minero, reflejando la estrecha relación entre la actividad deportiva y la industria que dio origen a la ciudad. Además de su labor como cronista deportivo, el licenciado Jorge Rocamontes destacó que el Estadio Chuy Moreno no solo fue un espacio para la competencia, sino también un punto de convivencia social donde se forjaron amistades, identidades y vocaciones deportivas. Recordó que durante décadas el inmueble reunió a familias completas cada fin de semana, convirtiéndose en un referente cultural de Nueva Rosita. Subrayó que desde la cabina de transmisión fue testigo del crecimiento de jóvenes talentos, del esfuerzo de peloteros que combinaban el trabajo en la mina con el deporte y de noches memorables en las que el béisbol unía a toda la comunidad.
Historia
El historiador y cronista Clodomiro Farías Cruz subrayó que la historia del estadio está íntimamente ligada al nacimiento de Nueva Rosita y al auge de la minería. Recordó que el béisbol llegó a la región con el establecimiento de la empresa ASARCO, tras la compra de la compañía carbonífera por la familia Guggenheim en 1919. Con el inicio de la construcción de la Mina 6, el 4 de abril de 1920, comenzó no solo el desarrollo urbano, sino también la vida social y deportiva del nuevo asentamiento. Para 1928 ya existía un equipo de béisbol profesional y un parque rudimentario, cercado con alambre de púas y gradas improvisadas, que sentó las bases de una sólida tradición beisbolera.
Desde 1935, Nueva Rosita se integró de manera constante a la Liga del Norte, convirtiéndose en una plaza emblemática del béisbol regional y semillero de jugadores que posteriormente trascendieron a nivel nacional. A lo largo de los años, el inmueble fue objeto de diversas adecuaciones y reconstrucciones, sin llegar a consolidar una infraestructura definitiva, pero manteniendo siempre su relevancia deportiva.
Despedida
Por el Estadio Chuy Moreno pasaron grandes figuras del béisbol regional y se vivieron intensos campeonatos de la Liga del Norte, así como memorables rivalidades con equipos de Monclova, Piedras Negras y Sabinas. Destacan los campeonatos consecutivos obtenidos por los Mineros jugando como locales, logros que quedaron grabados en la memoria colectiva de la afición. Rocamontes expresó tristeza por la pérdida del inmueble. No obstante, destacó el interés del presidente municipal, Óscar Ríos Ramírez, por gestionar la construcción de un nuevo estadio que permita dar continuidad al béisbol en la ciudad.
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