La obesidad es una enfermedad, no un problema de voluntad

La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) enfatiza que la obesidad es una enfermedad crónica compleja, provocada por el exceso de grasa corporal, que genera alteraciones metabólicas y un estado de inflamación crónica de bajo grado con efectos negativos sobre la salud.
“Es importante entender que la obesidad es una enfermedad con bases biológicas, mecanismos fisiopatológicos propios, manifestaciones clínicas y evolución sostenida en el tiempo. No se trata de un problema estético ni de falta de voluntad. Es un desequilibrio complejo del sistema energético e inmunometabólico que requiere diagnóstico, tratamiento estructurado y seguimiento continuo”, explica Alfredo Michán, coordinador del Grupo de Trabajo de Diabetes, Obesidad y Nutrición (DON) de SEMI.
En el marco del Día Mundial de la Obesidad, el 4 de marzo, los internistas destacan un cambio de enfoque en investigación y tratamiento. Actualmente se estudia el efecto antiinflamatorio de los fármacos ya disponibles y se abren nuevas vías terapéuticas dirigidas a combatir la inflamación crónica asociada a la obesidad. La inflamación de bajo grado es un factor central que disminuye tanto la esperanza como la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad.
Estudios recientes
El GT DON está concluyendo dos investigaciones relevantes:
ROBEMIN, que analiza pacientes hospitalizados con obesidad, evaluando su perfil sociodemográfico, comorbilidades y el impacto en reingresos y mortalidad.
Un estudio con la Fundación IMAS, que revisa altas hospitalarias (2016-2023) con obesidad como diagnóstico secundario y su relación con la mortalidad en condiciones como insuficiencia cardíaca, EPOC, neumonía e ictus. Los resultados indican que la presencia de tres o cuatro comorbilidades puede duplicar el riesgo de fallecimiento durante la hospitalización. Ambos estudios se presentarán en la XX Reunión del grupo en Jerez de la Frontera.
Intervención y tratamiento
El primer pilar terapéutico sigue siendo el cambio de estilo de vida, con alimentación estructurada, actividad física adaptada y apoyo conductual. Sin embargo, el organismo activa mecanismos compensatorios que dificultan mantener la pérdida de peso, como aumento del apetito, reducción del gasto energético y adaptaciones hormonales, lo que hace necesario, en muchos casos, el apoyo farmacológico.
Recientemente, el tratamiento farmacológico ha avanzado al actuar directamente sobre las hormonas que regulan apetito, saciedad, secreción de insulina y gasto energético. La obesidad se centra en la disfunción del tejido adiposo, que al perder su capacidad de adaptación saludable, deja de ser solo un almacén de energía y se transforma en un órgano endocrino alterado. Esto genera inflamación crónica, favorece la resistencia a la insulina, daño vascular, aterosclerosis y afectación hepática metabólica. Michán subraya: “No hablamos de un exceso de peso aislado, sino de una alteración sistémica con impacto clínico real”.
Obesidad e inflamación
La obesidad no solo produce efectos mecánicos, sino también un proceso inflamatorio de bajo grado. Cuando la grasa se acumula fuera de los adipocitos, el organismo la interpreta como una agresión, desencadenando inflamación sostenida que puede contribuir a trombosis y aumentar el riesgo de infartos e ictus, principales causas de morbimortalidad. Controlar esta inflamación podría reducir estos eventos, lo que abre una nueva línea de investigación sobre el potencial antiinflamatorio de fármacos actuales y futuros.
Desde SEMI destacan que los medicamentos deben usarse dentro de un plan integral, no como soluciones aisladas, y bajo criterios médicos claros. Bien empleados, con seguimiento constante, permiten intervenir sobre mecanismos biológicos específicos, mejorar el peso corporal y disminuir el riesgo vasculometabólico global.
ENFERMEDADES: Ozempic + músculos, tal vez el futuro del tratamiento para bajar de peso
Los medicamentos del tipo GLP-1, como la semaglutida —comercializada como Ozempic y Wegovy— han permitido que muchas personas con obesidad logren perder peso de manera más sostenida. Sin embargo, el desarrollo de tratamientos contra la obesidad todavía continúa avanzando. -- leer más
Noticias del tema