Las consultas de telemedicina cuestan cinco veces menos que la atención en una clínica

Las consultas médicas por telemedicina no solo resultan más prácticas, sino que también generan un ahorro significativo tanto para los pacientes como para los sistemas de salud, de acuerdo con un estudio reciente.
Los hallazgos, publicados en JAMA Network Open, indican que las visitas virtuales pueden ser hasta cinco veces más económicas que las presenciales cuando se trata de afecciones frecuentes. En promedio, los pacientes que optan por telemedicina pagan alrededor de 400 dólares menos y presentan menor probabilidad de requerir consultas adicionales después de la primera cita.
El Dr. David Asch, vicepresidente senior de iniciativas estratégicas en la Universidad de Pensilvania, señaló que antes del análisis existía la inquietud de que la telemedicina funcionara únicamente como una solución temporal que retrasara la atención presencial y elevara los costos globales. Sin embargo, los resultados demostraron lo contrario: para muchos pacientes, la atención virtual puede resolver completamente el problema, sin necesidad de recurrir posteriormente a una consulta física.
El uso de la telemedicina aumentó de manera exponencial durante la pandemia de COVID-19, impulsado por regulaciones de emergencia que ampliaron su acceso. En el sistema de salud de la Universidad de Pensilvania, por ejemplo, las consultas virtuales se multiplicaron por 90: pasaron de 11.000 en 2019 a cerca de un millón entre marzo de 2020 y febrero de 2021.
A pesar de este crecimiento, aún persisten interrogantes sobre su efectividad y rentabilidad. El profesor Yong Chen, también de la Universidad de Pensilvania, explicó que la telemedicina no se adapta de igual manera a todos los campos, especialmente en salud mental y conductual, donde el seguimiento continuo y la evaluación cuidadosa siguen siendo fundamentales. Por ello, el equipo quiso determinar si realmente la atención virtual representaba una alternativa eficiente.
Para el estudio se revisaron más de 160.000 consultas —tanto presenciales como virtuales— realizadas durante cuatro meses de 2024. Se analizaron diez condiciones comunes, entre ellas COVID-19, síntomas respiratorios, trastornos del neurodesarrollo, alteraciones del sueño y ansiedad. Los investigadores observaron los casos desde una semana antes de la cita inicial hasta 30 días después, con el fin de evaluar la necesidad de seguimientos.
El costo promedio de un episodio de atención por telemedicina fue de 96 dólares, frente a 509 dólares en el caso de consultas presenciales. Además, quienes recibieron atención virtual necesitaron en promedio tres visitas posteriores, mientras que los pacientes atendidos en persona requirieron más de cuatro.
En padecimientos como los síntomas respiratorios, el tratamiento virtual resultó especialmente más barato, con un ahorro aproximado de 800 dólares en comparación con la atención presencial. En contraste, en el ámbito de la salud mental los costos fueron similares en ambas modalidades.
Bingyu Zhang, investigador principal y estudiante doctoral en la Universidad de Pensilvania, explicó que gran parte de la atención psiquiátrica ya se ofrece mediante telemedicina, ya que se basa principalmente en asesoramiento y manejo farmacológico más que en procedimientos o pruebas diagnósticas. Esto hace que los procesos clínicos y de prescripción sean parecidos en ambos formatos, manteniendo costos comparables, aunque la modalidad virtual continúe asociándose con menos visitas posteriores.
Los autores destacaron que será necesaria la intervención del Congreso para conservar las regulaciones implementadas durante la pandemia que ampliaron el acceso a la telemedicina. Kevin Mahoney, director ejecutivo del sistema de salud de la Universidad de Pensilvania, advirtió que si se regresa al modelo restrictivo previo al COVID-19, los ahorros identificados podrían perderse. En un contexto de presiones financieras sobre hospitales y sistemas sanitarios, señaló, estos ahorros son esenciales para reinvertir en atención e impulsar la innovación.
ENFERMEDADES: Alta mortalidad temprana en cirugía abdominal urgente en Latinoamérica
Un estudio multicéntrico que incluyó a 1.015 pacientes sometidos a cirugía abdominal urgente en 14 países de América Latina reportó una mortalidad a 30 días de 12,6 %. De esas muertes, aproximadamente un tercio ocurrió durante las primeras 24 horas posteriores al procedimiento -- leer más
Noticias del tema