Los plátanos de una zona minera de vertido de hace una década en Brasil pueden ser inseguros

Más de diez años después de uno de los mayores desastres mineros en Brasil, la comunidad científica continúa identificando consecuencias en la salud, entre ellas posibles riesgos vinculados al consumo de alimentos cultivados en áreas contaminadas.
Una investigación reciente indica que los plátanos producidos cerca de la desembocadura del río Doce podrían representar un peligro para niños menores de seis años, debido a la persistencia de residuos de minería de hierro liberados tras la ruptura de la presa en 2015. El estudio analizó plátanos, yuca y pulpa de cacao cultivados en suelos impactados por el colapso de la presa de relaves de Presa de relaves de Fundão, en el estado de Minas Gerais.
El desastre liberó grandes volúmenes de desechos mineros que contaminaron suelos y cuerpos de agua en las zonas cercanas. La investigación, publicada en la revista Environmental Geochemistry and Health, se centró en metales comúnmente presentes en relaves mineros, como plomo, cadmio, cobre, cromo y níquel.
Tiago Osório, agrónomo y profesor del Departamento de Ciencias del Suelo de la Universidade de São Paulo, explicó que su equipo ha estudiado durante años los efectos del colapso. Señaló que las primeras muestras se recolectaron apenas siete días después del accidente, cuando ya era evidente el riesgo de contaminación en plantas, suelo, agua y peces. Sin embargo, persistía la interrogante sobre el impacto directo en la salud humana.
Los resultados mostraron que los plátanos absorbieron concentraciones más elevadas de ciertos metales, especialmente plomo y cadmio, en comparación con otros cultivos evaluados. Al estimar los riesgos potenciales, los investigadores determinaron que el consumo de plátano podría superar los niveles considerados seguros en niños, tomando en cuenta la cantidad que suelen ingerir y su menor peso corporal. En adultos, el riesgo estimado fue bajo.
En el caso de la yuca, la mayoría de los metales se concentraron en las raíces. En las plantas de cacao, los niveles más altos se detectaron en tallos, hojas y pulpa. En esta última, el cobre y el plomo superaron los límites establecidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
La coautora Tamires Cherubin explicó que estos elementos están presentes de forma natural en el ambiente y que normalmente estamos expuestos a concentraciones bajas. No obstante, tras un desastre como el ocurrido en Mariana, donde se incrementa la exposición, es necesario actuar con mayor precaución.
El estudio reveló que el índice de riesgo total asociado al consumo de plátanos fue superior a 1 en niños, lo que indica una posible preocupación, siendo el plomo el principal factor contribuyente. La exposición prolongada a este metal, incluso en pequeñas dosis, puede afectar el desarrollo cerebral infantil, con posibles repercusiones en el aprendizaje, la atención y la conducta.
Cherubin advirtió que, a largo plazo y considerando una esperanza de vida en Brasil cercana a los 75 años, podría existir un riesgo carcinogénico debido al potencial daño directo e indirecto al ADN, además de posibles efectos en el sistema nervioso, el aparato digestivo y las células sanguíneas.
Los investigadores también señalaron que el contenido de óxido de hierro en el suelo —principal componente de los relaves— se relaciona con su presencia en las plantas. Analizaron cómo estos compuestos pasan de los residuos al suelo, luego al agua y finalmente a las hojas y frutos.
Amanda Duim, autora principal del estudio en el marco de su doctorado en la Universidade de São Paulo, explicó que comprender esta ruta de transferencia es fundamental para proteger el entorno. El equipo evaluó tanto especies cultivadas como nativas. En estas últimas, buscaron entender cómo influyen en la disolución del óxido de hierro y si los elementos potencialmente tóxicos asociados ingresan a las plantas, ya que cada especie los acumula de manera diferente.
ENFERMEDADES: El sarampión no se detiene: Reportan 31 muertes y 410 contagios nuevos en solo una semana
El Gobierno de México informó que, hasta el 17 de febrero de 2025, se han acumulado 10,085 casos de sarampión en el país. Tan solo en la última semana se confirmaron 410 nuevos contagios, lo que evidencia que la transmisión del virus continúa activa. Asimismo, el número -- leer más
Noticias del tema