Napoleón: acreedores buscan desmantelar Altos Hornos
Cargill y Villacero buscan desmantelar Altos Hornos por deuda de $3 mil millones. Crisis crítica con acusaciones de corrupción y división sindical.

Cargill y Villacero figuran entre los acreedores que podrían vender activos para recuperar su inversión; la deuda supera los 3 mil millones de dólares.
AHMSA enfrenta una crisis crítica no solo por su deuda superior a los 3 mil millones de dólares, sino por la presión de acreedores como Cargill y Villacero, que podrían optar por vender sus activos por partes, acelerando su desmantelamiento. “Les vendieron esperanza falsa”, acusó Napoleón Gómez Urrutia, al señalar que la división sindical y el mal manejo financiero hundieron cualquier intento de rescate.
Altos Hornos de México enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia, en medio de acusaciones de división sindical, corrupción administrativa y una deuda millonaria que compromete su viabilidad.
Opinión
Para el líder del Sindicato Nacional Minero, Napoleón Gómez Urrutia, el colapso es resultado de años de decisiones erróneas y falta de unidad entre los trabajadores.El dirigente afirmó que durante años se mantuvo a los obreros con promesas de reactivación que nunca se concretaron, lo que retrasó acciones que pudieron evitar la quiebra.Señaló que la fragmentación sindical debilitó la capacidad de negociación y favoreció el deterioro de la empresa.
Robo
Además, denunció que algunos líderes respondían a intereses ajenos a los trabajadores e incluso se investiga el posible desvío de cuotas sindicales, lo que ha derivado en acciones legales contra exdirigentes.
En el plano financiero, Gómez Urrutia responsabilizó a la administración de la empresa por el endeudamiento excesivo y la pérdida de activos estratégicos. Entre los señalados destaca Alonso Ancira, a quien atribuyen decisiones que comprometieron la estabilidad de AHMSA.Actualmente, la siderúrgica enfrenta un pasivo superior a los 3 mil millones de dólares, además de un deterioro significativo en su infraestructura, con equipos dañados o fuera de operación que encarecen cualquier intento de reactivación.Ante este panorama, crece el riesgo de que la empresa sea vendida por partes.Acreedores como Cargill y Villacero podrían buscar recuperar su inversión mediante la comercialización de activos, lo que significaría el desmantelamiento total del complejo industrial.La posibilidad de rescate también luce lejana. Se estima que se requerirían al menos 500 millones de dólares adicionales para reiniciar operaciones, sin que existan inversionistas dispuestos a asumir el riesgo en las condiciones actuales.
El impacto ya se refleja en la región Centro de Coahuila, donde miles de trabajadores, proveedores y familias enfrentan las consecuencias de la caída de la empresa.Sin un plan claro y con múltiples frentes abiertos, AHMSA se mantiene en una encrucijada: reactivarse con una inversión extraordinaria o avanzar hacia su desaparición definitiva.En este escenario, el proceso legal que atraviesa la empresa será determinante para su futuro inmediato, ya que las decisiones del síndico y de los tribunales podrían inclinar la balanza hacia una reestructura o hacia la liquidación de activos.
La falta de acuerdos entre las partes involucradas ha retrasado la definición de una ruta clara, manteniendo en incertidumbre a trabajadores y acreedores.A nivel social, el impacto continúa profundizándose en la región Centro de Coahuila, donde el cierre de operaciones ha provocado la caída de ingresos en cientos de negocios, afectando desde proveedores industriales hasta comercios locales. Mientras tanto, el panorama sindical también atraviesa una etapa de reconfiguración, con nuevos intentos por recuperar la representación laboral en un contexto marcado por la desconfianza.
Sin embargo, para muchos trabajadores, la prioridad sigue siendo la definición del futuro de AHMSA, en medio de un escenario donde el tiempo y las decisiones financieras jugarán un papel clave en su destino.El futuro de AHMSA permanece incierto, con una industria que alguna vez fue motor económico hoy al borde de definirse entre la reactivación o su desmantelamiento definitivo.Para miles de trabajadores y sus familias, la espera continúa, marcada por la urgencia de soluciones reales en un proceso donde cada decisión podría significar el cierre.
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Sin condiciones claras para inversión; Napoleón Gómez Urrutia. El futuro de Altos Hornos de México continúa en un escenario de extrema incertidumbre, donde su posible reactivación no solo depende de voluntad política o acuerdos laborales, sino de una inversión millonaria -- leer más
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