Por qué dormir abrazando la almohada puede ser positivo para el descanso

Dormir abrazando una almohada es una conducta común en personas de distintas edades y contextos culturales, de acuerdo con especialistas citados por El Universal y La Gaceta. Ambos medios señalan que quienes adoptan esta postura suelen hacerlo en busca de comodidad y de una mayor sensación de bienestar emocional al momento de descansar.
Según El Universal, muchas personas sujetan la almohada con los brazos o las piernas porque les resulta una costumbre arraigada o porque el contacto físico les ayuda a lograr un descanso más agradable. La Gaceta, por su parte, explica que no existe una causa única para este hábito, ya que cada individuo desarrolla su propia forma de sentirse confortable al dormir.
Desde el punto de vista psicológico, ambos coinciden en que esta práctica puede relacionarse con la necesidad de seguridad y compañía. El Universal menciona que abrazar la almohada puede generar una sensación de protección similar a la de dormir junto a otra persona, mientras que La Gaceta resalta la importancia de la “sensación de apoyo”, vinculada al deseo de sentirse resguardado.
Especialistas en psicología citados por ambas fuentes consideran que este gesto podría reflejar, en algunos casos, una necesidad de afecto o protección. Incluso, El Universal indica que a veces puede representar la búsqueda de consuelo emocional cuando este no está presente en el entorno cotidiano. Sin embargo, La Gaceta aclara que esta postura no implica necesariamente carencias afectivas ni problemas psicológicos, sino que puede estar asociada simplemente a estilos de apego o a la preferencia por el contacto físico durante el sueño.
En cuanto a los aspectos científicos, El Universal destaca que dormir de esta manera puede contribuir a mejorar la calidad del descanso y disminuir el estrés, siempre que la postura sea cómoda y no provoque molestias. Ninguno de los dos medios reporta riesgos físicos ni evidencias de efectos negativos sobre la salud mental. La Gaceta añade que solo sería necesario modificar esta posición si llegara a causar dolores musculares o problemas posturales.
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