PRONNIF detecta embarazos en niñas menores de 15 años

Estos casos implican delito y activan atención urgente y procesos legales inmediatos.
Durante los primeros meses de 2026, la Procuraduría de los Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF) ha atendido al menos cinco casos de niñas embarazadas menores de 15 años, una situación que, además de representar un riesgo para su salud, implica un delito que requiere intervención inmediata. Así lo informó la titular de la dependencia, Martha Herrera, quien explicó que estos casos forman parte de una problemática más amplia de embarazos adolescentes, aunque subrayó que los más graves corresponden a menores de 15 años por su implicación legal.
Herrera detalló que cualquier relación sexual con una menor de 15 años está tipificada en el Código Penal como violación equiparada, sin importar si existió consentimiento o la edad de la pareja. Ante ello, cada caso detectado activa un protocolo de atención urgente que incluye dar vista a la Fiscalía, así como brindar acompañamiento integral a la menor y su familia.
Cinco casos en lo que va del año
La funcionaria precisó que, en lo que va de 2026, se han atendido cinco casos, en los que la PRONNIF ha intervenido directamente e incluso coadyuvado en la presentación de denuncias. Indicó que estas cifras son similares a las registradas en el mismo periodo del año anterior, lo que refleja la persistencia del problema.
Atención integral y seguimiento legal
En cada situación, explicó, se realiza una evaluación del entorno familiar y social de la menor, además de ofrecer acompañamiento psicológico, legal y social. En algunos casos, la Procuraduría asume la representación legal para interponer denuncias, especialmente cuando la familia no lo hace, con el objetivo de garantizar la protección de la víctima.
Entornos familiares influyen en el problema
Uno de los factores que inciden en esta problemática es la normalización del embarazo adolescente dentro de ciertos núcleos familiares, donde no siempre se reconocen las implicaciones legales. Herrera señaló que es común encontrar antecedentes de maternidad temprana en generaciones previas, lo que influye en la percepción de estas situaciones como algo cotidiano.
Diferencias con adolescentes mayores
La titular aclaró que la mayoría de los embarazos se presenta en jóvenes de entre 16 y 17 años, donde las circunstancias son distintas, ya que no siempre se configura un delito. En estos casos, la intervención se centra en orientación, seguimiento y, de ser necesario, canalización para la presentación de denuncias bajo otras figuras legales.
Herrera destacó la necesidad de fortalecer la coordinación entre instituciones, especialmente con el sector salud, para lograr reportes oportunos y una intervención más eficaz.
Añadió que también se trabaja en el diseño de estrategias estatales de prevención que involucren a las familias, con el fin de evitar la normalización de estas conductas y proteger a niñas y adolescentes.

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