El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

Qué cambios experimenta el cerebro tras 30 días sin azúcar añadido

ENFERMEDADES
Redacción El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

Durante años, el azúcar añadido ha formado parte habitual de los alimentos ultraprocesados, muchas veces sin que las personas lo noten, a pesar de las advertencias médicas sobre sus posibles efectos en la salud física y mental. La pregunta es qué sucede realmente cuando se elimina por completo de la alimentación.

Expertos internacionales y estudios recientes describen los cambios que puede atravesar el organismo y, al mismo tiempo, advierten que una restricción absoluta no siempre es la mejor estrategia.

Qué pasa en el cuerpo y la mente al dejar el azúcar añadido

Desde los primeros días sin azúcar añadido, el cuerpo experimenta modificaciones importantes. Especialistas de la Universidad de Harvard señalan que se vuelve fundamental revisar con atención las etiquetas, ya que este ingrediente aparece incluso en productos que aparentan ser saludables, como barras energéticas o comidas saladas preparadas.

Marjorie Nolan Cohn, directora clínica de Berry Street, explica que el principal reto no suele ser solo el deseo por lo dulce, sino el proceso de cambiar hábitos arraigados. Según la especialista, dejar el azúcar puede desencadenar antojos intensos debido a su influencia en el sistema de recompensa cerebral. Estos efectos pueden asemejarse a síntomas de abstinencia, como dolor de cabeza o cansancio.

Además, comer fuera de casa complica el proceso, ya que muchos menús no detallan la presencia de azúcar añadido, que suele estar oculto en salsas y aderezos. Esta vigilancia constante puede generar desgaste mental.

Energía y estado de ánimo

En la segunda semana sin azúcar añadido, suelen notarse variaciones en los niveles de energía y en la estabilidad emocional. Los especialistas aconsejan planificar mejor las comidas y limitar los “permitidos” para evitar impulsos repentinos por consumir dulces.

El componente emocional es clave. Llevar un registro de sensaciones y estados de ánimo puede ayudar a suavizar los cambios. Jessica M. Kelly, dietista y fundadora de Nutrition That Heals, señala que el exceso de azúcar refinada provoca subidas y bajadas bruscas de glucosa en sangre, lo que favorece irritabilidad, fatiga y problemas de concentración. Con el tiempo, esta inestabilidad puede aumentar la vulnerabilidad a la ansiedad.

La evidencia científica respalda estas observaciones. Un metaanálisis publicado en Frontiers in Nutrition encontró que un alto consumo de azúcar se asocia con un 21% más de riesgo de síntomas depresivos en adultos, y sugiere que reducir la ingesta podría actuar como factor protector frente a la depresión y la ansiedad.

Sin embargo, una investigación difundida en BMC Public Health advierte que la relación podría seguir una curva en J: tanto un consumo muy bajo como uno excesivo se vinculan con mayor riesgo de depresión o ansiedad, mientras que una ingesta moderada podría resultar más favorable, especialmente en personas con obesidad.

Tras aproximadamente tres semanas sin azúcar añadido, muchas personas reportan menos “niebla mental” y mayor claridad para realizar tareas cotidianas. Algunos estudios en población adulta han relacionado el consumo elevado de azúcar con más síntomas depresivos y peor desempeño cognitivo.

Cómo reducir el azúcar de forma saludable

Los especialistas coinciden en que una eliminación drástica no es adecuada para todos. Kelly advierte que las restricciones muy rígidas pueden afectar la salud mental e incluso favorecer conductas alimentarias problemáticas.

Nolan Cohn recomienda priorizar los azúcares naturales presentes en frutas y lácteos, que aportan nutrientes y se absorben más lentamente que los azúcares refinados.

Ambas expertas sugieren disminuir el consumo de manera progresiva, leer etiquetas con atención, sustituir refrescos por agua o infusiones sin azúcar, dormir lo suficiente y mantenerse bien hidratado. Para manejar los antojos, aconsejan enfocarse en el autocuidado más que en la prohibición absoluta.

Cuando el consumo de azúcar está ligado a factores emocionales, el acompañamiento de un terapeuta o un dietista puede ser útil. Después de un mes sin azúcar añadido, muchas personas experimentan mayor sensación de control, equilibrio emocional y confianza en sus hábitos diarios, lo que favorece cambios sostenibles a largo plazo.

ENFERMEDADES: Alta mortalidad temprana en cirugía abdominal urgente en Latinoamérica

Un estudio multicéntrico que incluyó a 1.015 pacientes sometidos a cirugía abdominal urgente en 14 países de América Latina reportó una mortalidad a 30 días de 12,6 %. De esas muertes, aproximadamente un tercio ocurrió durante las primeras 24 horas posteriores al procedimiento -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana