El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

Qué es el hombro congelado, que aparece con más frecuencia en la menopausia

ENFERMEDADES
Redacción El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

El llamado “hombro congelado” se ha convertido en un tema cada vez más comentado entre mujeres de mediana edad, especialmente en el contexto de la menopausia, a partir de experiencias compartidas por figuras públicas como Amy Poehler y Teri Hatcher.

Esta afección, conocida médicamente como capsulitis adhesiva, se caracteriza por dolor intenso y una notable limitación del movimiento del hombro, lo que complica actividades cotidianas e incluso el descanso nocturno, según reportes de The New York Post, Medical News Today y Cleveland Clinic. El creciente interés no solo responde a su impacto en la calidad de vida, sino también al debate médico sobre su posible relación con la disminución de estrógenos en esta etapa.

Qué es y cómo se presenta

El hombro congelado es un proceso inflamatorio que afecta la cápsula articular del hombro. Esta estructura se engrosa y se vuelve rígida, reduciendo de forma considerable la movilidad. De acuerdo con Cleveland Clinic, los síntomas aparecen gradualmente y pueden prolongarse entre uno y tres años. El dolor persistente y la rigidez —que suelen empeorar por la noche— son los signos más frecuentes.

En etapas iniciales, estas molestias pueden confundirse con lesiones musculares leves o con cambios propios del envejecimiento, lo que retrasa el diagnóstico. Según Medical News Today, tanto el dolor como la pérdida de movilidad progresan lentamente, hasta el punto de dificultar acciones simples como vestirse o alcanzar objetos en altura.

Hormonas y factores de riesgo

En cuanto a su posible vínculo con la menopausia, existen distintas posturas. The New York Post recoge la opinión de la Dra. Iman Saleh, quien explica que los estrógenos contribuyen a mantener la elasticidad del tejido conectivo del hombro. Su disminución podría favorecer mayor rigidez e inflamación, dado su efecto antiinflamatorio natural.

No obstante, Medical News Today señala que los estudios actuales no establecen una relación causal directa entre menopausia y hombro congelado. Aunque el dolor articular aumenta en la peri y posmenopausia, también influyen el envejecimiento, los trastornos del sueño, la fatiga y factores emocionales. Un análisis citado indica que cerca del 71% de las personas en perimenopausia experimentan dolor musculoesquelético, lo que dificulta atribuir el problema únicamente a cambios hormonales.

La afección es más común entre los 40 y 60 años. Tanto Cleveland Clinic como The New York Post destacan que enfermedades como diabetes, alteraciones tiroideas, enfermedad de Parkinson, patologías cardiovasculares y lupus aumentan el riesgo. También influyen la inmovilización prolongada tras cirugías, lesiones o un accidente cerebrovascular, antecedentes familiares y enfermedades autoinmunes. El estrés crónico y un índice de masa corporal bajo podrían ser factores adicionales.

Evolución, diagnóstico y tratamiento

El curso clínico suele dividirse en tres fases. La primera, o fase de “congelación”, puede durar de seis semanas a nueve meses y se caracteriza por aumento del dolor y pérdida progresiva de movilidad. En la fase “congelada” (cuatro a doce meses), el dolor disminuye, pero la rigidez persiste. Finalmente, en la fase de “descongelación” (seis meses a dos años), la movilidad se recupera gradualmente.

El tratamiento se centra en fisioterapia especializada con ejercicios de estiramiento y fortalecimiento supervisados. También se emplean antiinflamatorios, paracetamol, infiltraciones con corticoides y bloqueos nerviosos para aliviar el dolor. En mujeres menopáusicas, la terapia hormonal sustitutiva se estudia como posible apoyo, aunque la evidencia aún es limitada. Otras alternativas, como la terapia con luz roja, están en evaluación.

La cirugía queda reservada para casos resistentes y consiste en liberar la cápsula articular; sin embargo, sus resultados pueden ser comparables a los obtenidos con tratamientos conservadores.

Prevención y consulta médica

Para reducir el riesgo, los especialistas recomiendan mantener actividad física regular, evitar el sedentarismo y practicar ejercicios de movilidad, especialmente tras lesiones o intervenciones quirúrgicas. Controlar enfermedades crónicas y seguir una alimentación con perfil antiinflamatorio también puede ser beneficioso.

La mayor visibilidad del problema se ha visto impulsada por testimonios de celebridades como Amy Poehler y Teri Hatcher, que han compartido sus experiencias.

 

ENFERMEDADES: Lesiones antes de correr un maratón y de un entrenamiento inadecuado

Prepararse para correr un maratón implica mucho más que resistencia física o determinación. Detrás de los 42 kilómetros hay meses de organización, constancia y atención al cuidado corporal. En el caso del Maratón de Londres TCS 2026, que recibió más de 1,1 millones -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana