El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

Radiación extrema en la Ciudad de México: un riesgo cotidiano

ENFERMEDADES
Redacción El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

En la capital del país, el cielo puede lucir inofensivo incluso cuando el peligro es considerable. A diferencia de una ola de calor —que se percibe, incomoda y obliga a tomar medidas— la radiación ultravioleta actúa de forma silenciosa. No se siente de inmediato en la piel ni genera señales visibles de alerta, pero sus efectos se van acumulando con el tiempo.

Cada día al mediodía, especialmente entre marzo y septiembre, el Índice UV en la Ciudad de México puede situarse en el rango que la Organización Mundial de la Salud clasifica como “extremadamente alto”. En la escala internacional, el nivel 11 representa el límite máximo recomendado; sin embargo, en la capital mexicana este valor puede alcanzarse o incluso superarse durante buena parte de la primavera y el verano.

No se trata de algo aislado.

Es una condición estructural.

Según datos públicos de la Comisión Ambiental de la Megalópolis, los niveles muy altos y extremos son frecuentes entre las 11:00 y las 16:00 horas, cuando el Sol se encuentra en su punto más alto.

Altitud y ubicación: una combinación constante

La Ciudad de México está situada a más de 2,200 metros sobre el nivel del mar, un factor determinante. A mayor altitud, la atmósfera es más delgada y filtra menos radiación solar.

Investigaciones atmosféricas indican que por cada 1,000 metros de altura, la radiación ultravioleta puede aumentar entre 10% y 12%. En ciudades elevadas como la capital, este efecto es permanente y no depende únicamente de la estación.

Además, la posición geográfica del país influye de manera importante. México se localiza en una franja latitudinal con alta radiación durante la mayor parte del año. A diferencia de zonas más alejadas del ecuador, no existen inviernos largos con baja intensidad solar.

La presencia de nubes tampoco garantiza protección total. Aunque reducen la sensación de calor y la luminosidad visible, no bloquean completamente la radiación ultravioleta. Incluso en días parcialmente nublados, el riesgo puede mantenerse elevado.

No es exclusivo de la capital

Si bien la conversación suele centrarse en la Ciudad de México, el fenómeno ocurre en muchas otras regiones.

En el altiplano, ciudades como Puebla, Toluca y Zacatecas comparten condiciones de altitud similares. En el norte, lugares como Hermosillo y Mexicali registran valores altos debido a la frecuente presencia de cielos despejados y radiación directa intensa. En destinos costeros como Cancún, Mérida o Acapulco, la incidencia más vertical del Sol se combina con la reflexión de la arena y el agua.

En consecuencia, gran parte del territorio mexicano enfrenta niveles elevados de radiación ultravioleta a lo largo del año.

El daño que no se percibe

La radiación ultravioleta penetra la piel y puede modificar el ADN de las células. A corto plazo, puede causar quemaduras, inflamación y lesiones oculares. A largo plazo, la exposición acumulada se relaciona con envejecimiento prematuro, alteraciones del sistema inmunológico y cáncer de piel.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Cancerología, la exposición solar acumulativa es uno de los principales factores asociados al cáncer cutáneo.

El riesgo no depende únicamente del tono de piel. Aunque las personas con mayor pigmentación pueden tardar más en presentar enrojecimiento visible, el daño biológico puede ocurrir igualmente.

En niveles extremos del Índice UV, el deterioro puede comenzar en cuestión de minutos.

Un fenómeno también cultural

El desafío no es solo físico, sino social. En la capital, los meses con mayor radiación coinciden con actividades al aire libre: recreos escolares, prácticas deportivas, eventos públicos y reuniones en terrazas. El imaginario colectivo suele vincular el peligro con calor intenso, no con una radiación invisible.

Aunque el Índice UV se actualiza regularmente como parte de la información ambiental disponible, pocas personas lo consultan de manera habitual.

 

ENFERMEDADES: Innovar para vivir mejor: el modelo que está transformando el desarrollo farmacéutico en México

La industria farmacéutica mexicana ha evolucionado de un enfoque meramente productivo a convertirse en un eje de innovación, crecimiento económico y formación de talento especializado. En este proceso, el lanzamiento de nuevos medicamentos no solo amplía catálogos, sino -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana