Señales de que tu azúcar en sangre está demasiado baja

La hipoglucemia ocurre cuando el nivel de glucosa en la sangre desciende demasiado. En muchas personas con diabetes, se considera hipoglucemia un valor inferior a 70 mg/dL, aunque la respuesta y los síntomas pueden variar. Puede presentarse por medicamentos para reducir la glucosa, saltarse comidas, hacer ejercicio intenso o consumir alcohol, entre otras causas.
Reconocer sus primeras manifestaciones es importante porque, cuando la glucosa continúa disminuyendo, puede afectar el funcionamiento del cerebro y provocar alteraciones neurológicas, pérdida de conciencia o convulsiones. No todas las personas presentan los mismos síntomas ni aparecen necesariamente en un orden determinado.
1. Hambre repentina e intensa
Una sensación de hambre que aparece de forma inesperada puede ser una de las primeras señales de que la glucosa está descendiendo. Puede ocurrir incluso poco después de haber comido.
Si el hambre aparece junto con temblores, sudoración, debilidad o palpitaciones, especialmente en una persona con diabetes que utiliza medicamentos capaces de reducir la glucosa, conviene considerar una posible hipoglucemia.
2. Temblores en las manos
Las manos pueden comenzar a temblar o puede aparecer una sensación de estremecimiento interno. Esto ocurre porque el organismo libera hormonas como la adrenalina para intentar elevar la glucosa.
El temblor puede acompañarse de nerviosismo, sudoración y aumento de la frecuencia cardíaca. Si es posible, medir la glucosa ayuda a confirmar si los síntomas corresponden realmente a una hipoglucemia.
3. Sudoración repentina
La aparición de sudor frío sin una causa evidente también puede ser una señal. La disminución de la glucosa activa mecanismos de respuesta del organismo que pueden provocar sudoración incluso sin calor o actividad física.
Cuando se presenta junto con hambre, temblores, palpitaciones o debilidad, merece especial atención en personas con diabetes.
4. El corazón late más rápido
Las palpitaciones o el aumento de la frecuencia cardíaca pueden aparecer durante una bajada de glucosa debido a la liberación de adrenalina.
Sin embargo, las palpitaciones tienen muchas causas diferentes, por lo que por sí solas no permiten diagnosticar hipoglucemia. Si aparecen junto con otros síntomas, comprobar la glucosa puede ayudar a determinar qué está ocurriendo.
5. Mareo o debilidad
Una disminución importante de la glucosa puede producir debilidad, mareo, inestabilidad o falta de energía. En algunos casos puede resultar difícil caminar o realizar actividades habituales.
Si el mareo es intenso, existe sensación de desmayo o comienza la confusión, es necesario actuar rápidamente y evitar conducir o realizar actividades que puedan representar un riesgo.
6. Dificultad para concentrarte
El cerebro necesita glucosa para funcionar correctamente. Cuando los niveles disminuyen demasiado, pueden aparecer problemas para concentrarse, pensar con claridad, seguir una conversación o realizar tareas sencillas.
Estos cambios pueden indicar que la hipoglucemia está avanzando y requieren atención, especialmente si se acompañan de otros síntomas.
7. Irritabilidad o cambios repentinos de humor
Una bajada de glucosa también puede provocar cambios emocionales. La persona puede sentirse irritable, nerviosa, ansiosa o de mal humor sin una causa evidente.
En quienes tienen diabetes, aprender a reconocer su patrón personal de síntomas puede ayudar a identificar la hipoglucemia antes de que se vuelva más grave.
8. Visión borrosa
Una hipoglucemia significativa puede provocar temporalmente visión borrosa u otras alteraciones visuales.
Si el problema aparece repentinamente junto con temblores, sudoración, debilidad o confusión, conviene comprobar la glucosa cuando sea posible hacerlo de forma segura. Si la alteración visual persiste después de corregir la glucosa, requiere valoración médica.
9. Dolor de cabeza
El dolor de cabeza puede presentarse durante una disminución de la glucosa, aunque no es un síntoma exclusivo de la hipoglucemia.
Si aparece repetidamente junto con hambre, sudoración, debilidad o dificultades para concentrarse, puede ser útil comprobar si existe una relación con niveles bajos de glucosa.
10. Hormigueo o adormecimiento
Algunas personas pueden experimentar hormigueo o sensación de entumecimiento durante una hipoglucemia, aunque no se encuentra entre sus manifestaciones más características.
Si el adormecimiento persiste, afecta principalmente un lado del cuerpo o se acompaña de dificultad para hablar o mover una extremidad, no debe atribuirse automáticamente a una bajada de azúcar y es necesario buscar atención médica.
11. Dificultad para hablar o coordinarse
Cuando la hipoglucemia se vuelve más intensa puede afectar el funcionamiento cerebral. La persona puede presentar habla extraña, problemas de coordinación, desorientación o comportamiento inusual.
Estos signos indican una situación potencialmente grave. Si la persona ya no puede tratarse por sí misma, necesita ayuda inmediata.
12. Confusión, convulsiones o pérdida de conciencia
Una hipoglucemia grave puede provocar confusión intensa, convulsiones, pérdida de conciencia e incluso coma.
Si una persona está inconsciente, no debe recibir alimentos ni bebidas por la boca, debido al riesgo de atragantamiento. Si dispone de glucagón y cuenta con indicaciones previas para utilizarlo, debe administrarse siguiendo las instrucciones correspondientes y solicitar atención de emergencia.
¿Qué debes recordar?
Los primeros síntomas suelen estar relacionados con la respuesta del organismo a la caída de glucosa, como hambre, temblores, sudoración y palpitaciones. Conforme la hipoglucemia se agrava, pueden aparecer alteraciones del pensamiento, visión, coordinación y conciencia.
Una persona con diabetes que presenta síntomas compatibles debe comprobar su glucosa si tiene un glucómetro disponible y puede hacerlo de forma segura, y seguir el plan de tratamiento indicado por su equipo médico. Confusión intensa, convulsiones o pérdida de conciencia son una emergencia médica.
ENFERMEDADES: 9 formas de dormir mejor cuando la ansiedad se apodera
La ansiedad puede hacer que conciliar el sueño resulte especialmente complicado. Aunque el cuerpo esté cansado, la mente puede continuar activa, repasando conversaciones, anticipando problemas o imaginando situaciones que todavía no han ocurrido. Esto puede generar un círculo -- leer más
Noticias del tema