Siete horas y 18 minutos: el tiempo de sueño ideal contra los problemas

Dormir por la noche no solo sirve para recuperar energía, sino que también desempeña un papel clave en el equilibrio del metabolismo.
De acuerdo con una investigación reciente publicada en BMJ Open Diabetes Research & Care, vinculada al British Medical Journal, existe una duración de sueño considerada óptima para proteger al organismo frente a la resistencia a la insulina —condición que precede a la Diabetes tipo 2—: aproximadamente siete horas y 18 minutos por noche.
Este estudio observacional, realizado por investigadores de universidades chinas en Nantong, Shanghái y Hong Kong, analizó información de más de 23,000 personas. Los resultados indican que alejarse de ese promedio de sueño, ya sea durmiendo menos o más tiempo, puede afectar de manera importante la capacidad del cuerpo para regular la glucosa en la sangre.
Para el análisis, los científicos se centraron en la tasa estimada de eliminación de glucosa (eGDR), un parámetro utilizado para evaluar la sensibilidad del organismo a la insulina. Al comparar los hábitos de sueño de los participantes con sus indicadores metabólicos, detectaron una relación con forma de “U invertida”, en la que el punto de mayor beneficio se sitúa en 438 minutos de sueño.
Los resultados mostraron que, hasta llegar a ese límite de 7 horas y 18 minutos, cada hora adicional de descanso se relaciona con una mejor salud metabólica. Sin embargo, al sobrepasar ese tiempo, el efecto parece invertirse: dormir más de lo necesario se asocia con una menor eficacia de la insulina. Este fenómeno fue especialmente evidente en mujeres y en personas de entre 40 y 59 años.
¿Sirve dormir más el fin de semana?
Uno de los hallazgos más interesantes del estudio tiene que ver con el llamado “sueño compensatorio” del fin de semana. Para quienes duermen poco entre semana, añadir una o dos horas extra de descanso los sábados y domingos podría resultar beneficioso, ya que se observó un aumento en su eGDR. En cambio, en las personas que ya superan durante la semana el tiempo de sueño considerado óptimo, dormir más de dos horas adicionales en el fin de semana se relacionó con un empeoramiento de los indicadores metabólicos, incluso después de ajustar factores como estilo de vida, origen étnico o nivel educativo.
Según los autores principales del estudio, Hui Shi y Feng Zhang, parece existir una relación bidireccional entre el sueño y el metabolismo. Esto significa que una regulación deficiente de la glucosa puede favorecer tanto dormir demasiado poco como dormir en exceso, además de provocar otros trastornos del sueño. A su vez, estas alteraciones del descanso podrían empeorar aún más la salud metabólica, generando un posible círculo vicioso.
Aunque el estudio cuenta con una muestra amplia basada en los datos de las encuestas nacionales de salud de Estados Unidos (National Health and Nutrition Examination Survey, NHANES) recopiladas entre 2009 y 2023, los investigadores advierten que se trata de un estudio observacional. Al depender de información proporcionada por los propios participantes, no es posible establecer una relación causal directa.
Aun así, los especialistas consideran que estos resultados sugieren que los hábitos de sueño —y en particular la recuperación de descanso durante el fin de semana— deberían tenerse en cuenta en la práctica clínica para el manejo y la prevención de la Diabetes tipo 2.
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