Taquitos y café que alivian la espera hospitalaria

Con fe y solidaridad, un pastor llevó taquitos y café a familias afuera del hospital.
Afuera del Hospital Amparo Pape de Benavides, entre la incertidumbre y la esperanza, un gesto sencillo reconfortó corazones. El pastor José Guadalupe Hernández Vázquez llegó solo, pero con una misión clara: compartir alimento y consuelo con quienes esperan noticias de sus seres queridos.
Pastor de la iglesia cristiana Templo Cristiano Maranata, ubicada en la colonia Occidental, explicó que aunque comúnmente lo acompañan jóvenes y miembros de su congregación, esta vez la voluntad fue suficiente. Taquitos de distintos guisos y café caliente se convirtieron en un abrazo silencioso para las familias.

Dar sin esperar tener.
Para el pastor José Guadalupe, bendecir no depende de la abundancia, sino del deseo de ayudar. Cada jueves por la mañana, la iglesia se organiza para salir y compartir, convencidos de que la necesidad no espera y la solidaridad tampoco. “No hay que esperar para dar”, es la convicción que guía esta labor constante.

Una bendición sin condiciones.
El apoyo no tiene otro propósito que el amor al prójimo. No hay invitaciones forzadas ni compromisos religiosos. “A donde quiera que vayan”, dice, “reciban esta bendición de corazón”. Ese mensaje ha sido bien recibido tanto por familiares como por el personal de enfermería.

Fe que se sirve en la banqueta.
Con el permiso del hospital para recorrer distintas áreas, la entrega se vuelve un momento de encuentro humano. Entre sonrisas, agradecimientos y miradas cansadas, el gesto se multiplica.
Para el pastor, es “algo muy bonito de parte de Dios”, una fe que se expresa con café caliente y taquitos recién hechos.

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