Tratamientos estéticos baratos: el riesgo de elegir sin verificar

Especialistas recomiendan investigar certificaciones, experiencia profesional y condiciones sanitarias antes de someterse a procedimientos que podrían ocasionar daños irreversibles.
Elegir un tratamiento estético porque cuesta menos puede convertirse en una decisión riesgosa si no se verifica quién lo realiza, qué preparación tiene y si el establecimiento cumple las condiciones necesarias. Especialistas exhortan a no dejarse llevar únicamente por promociones y a comprobar la calidad del servicio antes de poner la salud en manos de otra persona.
La advertencia toma relevancia tras darse a conocer en Monclova el caso de Cinthia, de 29 años, quien pagó 2 mil 500 pesos por un tratamiento de plasma rico en plaquetas en un establecimiento de la colonia Estancias Santa Ana en 2024. Después de presentar molestias, perdió la visión del ojo derecho y emprendió acciones legales contra la propietaria del lugar. La Secretaría de Salud confirmó que el establecimiento operaba de manera clandestina y fue clausurado este 2026.
La médica general con diplomado en medicina estética Rosalba Juárez Loya y la micropigmentadora profesional Yelitza Espinoza dejaron en claro que las personas deben revisar las credenciales, experiencia y condiciones de quienes ofrecen tratamientos estéticos, en lugar de basar su elección solamente en el costo, pues es común que en la comunidad la practica se repite, las personas buscan lo más económico antes de prevenir y cuidar mejor de su salud.
No elegir únicamente por el precio.
Juárez Loya explicó que los procedimientos estéticos requieren una valoración previa, pues cada tratamiento tiene indicaciones, contraindicaciones y posibles complicaciones. No todas las personas son candidatas a las mismas técnicas, por lo que es necesario evaluar cada caso antes de realizar una intervención médica.
Un precio bajo no confirma que el servicio sea deficiente, pero sí hace importante investigar qué incluye y si los materiales cumplen los requisitos correspondientes.Como referencia, mencionó que un relleno de ácido hialurónico de calidad, con los permisos correspondientes, puede costar alrededor de 5 mil pesos en el rango más bajo que ella considera. Por ello, una oferta de 2 mil pesos o menos debe llevar a revisar con cuidado el producto y el servicio ofrecido. Aclaró que el precio por sí solo no garantiza ni descarta la calidad.

Verificar las credenciales.
Antes de contratar un procedimiento, Juárez Loya aconsejó comprobar que quien lo ofrece sea médico y cuente con las credenciales necesarias. En cirugías y procedimientos invasivos, es fundamental verificar que el profesional tenga la especialidad requerida para realizarlos. También recomendó acudir a consultorios establecidos y revisar que cuenten con los avisos y permisos sanitarios correspondientes, además de observar las condiciones de higiene.
Los tratamientos médicos no deben realizarse en domicilios, salones de belleza, negocios de uñas o espacios que no estén preparados para ese tipo de atención.
La médica advirtió que incluso aplicaciones conocidas, como la toxina botulínica, exigen conocimientos de anatomía y una técnica adecuada. Una aplicación incorrecta puede ocasionar complicaciones, entre ellas caída del párpado o asimetrías faciales.Investigar la experiencia profesional.
Desde el ámbito de la micropigmentación, Yelitza Espinoza recomendó revisar certificaciones, permisos, capacitación, experiencia y trabajos anteriores antes de elegir a una persona para realizar un servicio estético. Con diez años de trayectoria, certificaciones relacionadas con su actividad y formación continua mediante cursos, congresos y competencias, destacó la importancia de actualizar los conocimientos.
También aconsejó revisar ejemplos de trabajos y referencias, pues algunas fotografías en redes sociales pueden estar filtradas o manipuladas.Espinoza indicó que los precios de la micropigmentación varían según la técnica y el servicio. Un paquete básico de cejas, ojos y labios puede rondar entre 6 mil y 7 mil pesos. Sin embargo, insistió en que ni un costo elevado garantiza un buen resultado ni uno económico significa necesariamente que el trabajo sea malo.
La decisión debe considerar la preparación y la calidad del servicio.
Espinoza subrayó que los procedimientos con bótox, ácidos o inyecciones de ácido hialurónico requieren profesionales con preparación adecuada para ese tipo de intervención. Cada persona debe respetar los límites de sus conocimientos y credenciales, sin ofrecer servicios para los que no está capacitada.
Las especialistas dejaron muy en claro que antes de pagar, las personas pueden preguntar por los productos utilizados, verificar los permisos del establecimiento, revisar los certificados del profesional y resolver sus dudas sobre el procedimiento. Si se trata de una intervención médica, deben confirmar que quien la realice tenga la formación y autorización adecuadas.
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