El Tiempo de Monclova

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

El insomnio y la ansiedad se retroalimentan: cómo frenar el ciclo

ENFERMEDADES
Redacción El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

La ansiedad y el insomnio están estrechamente relacionados, y según expertos consultados por Healthline, pueden potenciarse mutuamente, complicando la vida diaria de quienes los padecen. Esta interacción genera una pregunta frecuente: ¿cuál de los dos aparece primero? La respuesta no es sencilla, lo que refleja la complejidad de ambos trastornos y la necesidad de abordarlos de manera integral.

El insomnio, definido como dificultad para dormir, se manifiesta con problemas para conciliar el sueño, despertares frecuentes, levantarse demasiado temprano o sentir fatiga al despertar. Estos síntomas afectan significativamente el bienestar general. Por su parte, la ansiedad es una reacción natural al estrés, caracterizada por temor o inquietud ante situaciones futuras. Cuando estas sensaciones persisten durante seis meses o más e interfieren con la vida cotidiana, pueden indicar un trastorno de ansiedad.

Estrés, insomnio y salud mental
El estrés es un factor que puede desencadenar ansiedad, afectando a su vez la calidad del sueño. Según Mental Health America, casi dos tercios de los estadounidenses no duermen adecuadamente por estrés, y los malos hábitos de sueño se relacionan con depresión y ansiedad. Estudios citados por Healthline muestran que hasta un 36 % de las personas con trastorno de ansiedad también presentan insomnio.

El vínculo entre insomnio y ansiedad es bidireccional: la falta de sueño aumenta el riesgo de ansiedad, mientras que la ansiedad puede provocar insomnio o pesadillas, generando un ciclo difícil de romper. La calidad del sueño también impacta directamente en la salud mental y las funciones cognitivas, como la toma de decisiones, la gestión de emociones y la atención. Mejorar el descanso se asocia con una reducción de ansiedad, depresión, rumiación y estrés.

Estrategias para mejorar el sueño y reducir la ansiedad
Frente a síntomas de insomnio, se recomienda consultar a un médico, quien puede realizar un examen físico y sugerir un diario de sueño para identificar patrones y posibles causas. En algunos casos, podría derivarse al paciente a un especialista, que podría solicitar estudios del sueño como la polisomnografía.

Entre las intervenciones más efectivas se encuentra la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (CBT-I), que ayuda a identificar y modificar pensamientos y actitudes que dificultan el sueño, además de enseñar a controlar los pensamientos negativos asociados al insomnio.

Adoptar hábitos saludables también contribuye a mejorar el descanso: practicar ejercicios de relajación, como respiración profunda o relajación muscular progresiva, tomar un baño tibio o meditar antes de dormir. Es recomendable reservar el dormitorio solo para dormir, reducir el uso de dispositivos electrónicos, mantener horarios regulares, evitar siestas largas y limitar el consumo de cafeína, nicotina y alcohol antes de acostarse. Asimismo, garantizar la comodidad de colchón y almohadas influye en la calidad del sueño.

La evidencia recopilada por Healthline indica que tanto la ansiedad como el insomnio pueden iniciar este ciclo de alteraciones. Por ello, es esencial cuidar la salud mental y los hábitos de sueño para romper el círculo y recuperar el bienestar.

 
 

comentar nota

ENFERMEDADES: Eccema o psoriasis: guía esencial para diferenciarlas y prevenir complicaciones

Las erupciones cutáneas persistentes pueden afectar la vida cotidiana y la autoestima, pero diferenciar entre eccema y psoriasis es fundamental para recibir el tratamiento adecuado. Aunque ambas afecciones son comunes y con frecuencia se confunden, comparten síntomas como -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana