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Cinco minutos con Pilar... GUADALUPE, REYES CANDELARIA, TAMALES Y NIÑO DIOS.

Columna
Ma. del Pilar García Pacheco
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Cuando me platicaron como arreglaban sus diferencias las nueras con sus Suegras en Tlacotalpan, Veracruz, en las “Festividades de la Virgen de La Candelaria” … ¡Me encantó!    Es a través de la palabra, hecha verso, conocido como “Controversias O Versada” que, a ritmo de Son Jarocho, las pugnas familiares se someten a discusión; el jurado, es el público, sin pena alguna, ventilan los secretos de familia.   Ojalá y así los países en el mundo, se enfrentaran en una guerra de CONTOVERSIAS A SON JAROCHO.

EL DIA DE LA CANDELARIA es una gran celebración, y es cuando oficialmente, se cierra el Guadalupe- Reyes- Candelaria. Hemos saboreado tamales desde Noviembre, Diciembre, Enero, hasta el 2 de Febrero.   De dulce de chile, de mole, verdes, de piña o fresa, y los oaxaqueños o los de acelga, son una bendición.   Todas las noches frescas, y aún con lluvia, se escucha por muchas calles de nuestro país:  ….. ¡Tamales, Tamales, ¡Calientitos!... a finales de Enero del 2020, tan solo en la capital, 27 mil personas producían un millón 950 mil tamales diarios, que alcanzaban un valor de unos 50 millones de pesos, incluida la venta de atoles.   Dato del titular de la Secretaría de Desarrollo Económico de la Ciudad de México, en ese año.    ¡Claro que la cantidad de tamales de un día normal se duplica el día de La Candelaria!  

 Esta celebración llega desde la época del Virreinato, coincidiendo con la temporada de siembra y se festejaba con exquisitos tamales como platillo principal.    Arturo Cardoso sociólogo e historiador de la FES ACATLÁN, destacó en La Revista “México Desconocido”, que el festejo del día de la Candelaria, es un sincretismo entre la cultura Prehispánica, Católica y Judía.    Los Mexicas celebraban el principio del Atlcahualo (Cuando cesan las aguas o falta el agua) -inicio de la temporada de siembras.     En esta fiesta se llevaba a bendecir el maíz que luego se sembraría como tributo a los Dioses Tláloc y Chachitlicuetl con el fin de obtener buenas cosechas.  

La Celebración de La Candelaria, es considerada Patrimonio Cultural de La Humanidad por la UNESCO.    

En Tlacotalpan Ver., se realiza “El Paseo de la Virgen”, en una procesión que recorre las calles, previamente tapizadas de alfombras de flores, y luego navega por el Río Papaloapan, acompañada por cientos de lanchas.     Del 31 de Enero al 9 de Febrero, la Perla del Papaloapan se prepara para recibir a miles de visitantes que cada año llegan para participar en una de las fiestas más emblemáticas de México.   ¡Sólo Veracruz es Bello¡ dicta el refrán, quizá por ello el ilustre Agustín Lara, Compositor mexicano, decía que ahí había nacido, aunque en realidad naciera, en la Ciudad de México.  

Pero no hay Candelaria, ni tamales, sin vestir al “Niño Dios”  

En muchos tianguis y mercados del País, días previos a la celebración de  La Virgen de La Candelaria, se ofrecen “ropones” para vestir al Niño Dios que costureras cosieron y  bordaron en distintos talleres del país, desde:  “El Niño de la Salud”, “Santo Niño de Atocha”, “San Juditas”, “El Niño de “Los Siete Dones”, “El Niño de la Dulce Compañía”, “El Niño Cirujano”, “El Niño de la Esperanza”, “El Niño de los Milagros”, “El Del Sagrado Corazón”,  ”El Niño del Rosario,  “El Niño de la Misericordia”,  “El Niño Poder de Dios”,  “El Niño de las Maravillas”,  “El de la abundancia”, o  ”El Divino Maestro”, entre muchos más.   Uno elige cada año un nuevo ropón, lo importante es estrenar.   

Este año y como siempre, acudí con la amiga Luz Elena Chapa de “Novedades Georgina”, de la Calle Hidalgo, Zona Centro Monclova. Me muestra un extenso catálogo, estaba, entre uno verde “La Gracia de Cristo”, uno azul con dorado “La Mano Poderosa” o “La Sangre de Cristo” rojo con dorado, con manto blanco en la cabeza, muy bonito con su corona redonda, báculo en una mano y un librito (Biblia), en la otra.  Me decidí por este último, “La Sangre de Cristo” todos los bordados son un verdadero arte.    

Actualmente, conservo 2 niños Dios, uno mediano, obsequio de mi tía Chela Tinoco que cantaba igualito a Toña La Negra, hasta discos grabó y que acostumbro a escucharlos, para armonizar mi casa.     El otro Niño Dios, más pequeño, era de mi Señora Madre, lo cuido como un gran tesoro.  Ambos lucen, a buen resguardo, en una esquina, de mi comedor, dentro de una mesita de vidrio biselado redonda, que compré en “La Pulga de Cd. Frontera”, hace 25 años.

Sea la advocación que sea, vestir al niño Dios, es una bendición que fortalece al espíritu y la fe.   Así que, apreciables lectores, yo les invito a cerrar con broche de oro, el maratón de celebraciones más  famoso de México: “El Guadalupe Reyes Candelaria, con tamales y con Niños Dios Vestido”.

 

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