El ejercicio mejora la calidad de vida durante la quimioterapia contra el cáncer de mama

El cansancio intenso, la pérdida de masa muscular y la carga emocional son algunos de los efectos secundarios más comunes de la quimioterapia que reciben muchas pacientes con Breast Cancer.
Ante estos efectos, surge una pregunta frecuente: ¿es conveniente hacer ejercicio mientras se está en pleno tratamiento?
Una nueva investigación sugiere que mantenerse físicamente activo puede ser una de las estrategias más eficaces para afrontar estos efectos y mejorar el bienestar durante la terapia.
El estudio fue realizado por científicos del Sylvester Comprehensive Cancer Center de la University of Miami, quienes analizaron 21 investigaciones previas en las que participaron unas 3,000 mujeres sometidas a quimioterapia por cáncer de mama.
Los resultados, publicados recientemente en la revista científica The Lancet Healthy Longevity, indican que practicar actividad física durante la fase activa de la quimioterapia puede ayudar a que las pacientes se sientan mejor tanto física como emocionalmente mientras el organismo enfrenta el estrés del tratamiento.
Según los investigadores, mantenerse en movimiento puede ayudar a proteger el cuerpo de algunos de los efectos más severos provocados por los ciclos de medicación.
“La quimioterapia somete a estrés a prácticamente todos los sistemas del organismo”, explicó LaShae Rolle, autora principal del estudio e investigadora predoctoral en Sylvester. Añadió que durante el tratamiento la calidad de vida se convierte en un objetivo fundamental, y no solo en algo que se deba considerar una vez finalizada la terapia.
En los estudios analizados, las mujeres que siguieron programas estructurados de ejercicio durante la quimioterapia mostraron mejoras claras en su calidad de vida en comparación con quienes únicamente recibieron la atención médica habitual. Los beneficios abarcaron la salud física, el estado emocional y el bienestar mental.
La investigación encontró que distintos tipos de ejercicio —como el aeróbico, el entrenamiento de fuerza o la combinación de ambos— pueden aportar beneficios.
Esta variedad permite que cada paciente elija actividades que se adapten mejor a sus niveles de energía, que pueden variar a lo largo del tratamiento.
Los especialistas también señalaron que hacer ejercicio durante la quimioterapia puede disminuir la fatiga, mejorar la capacidad física, favorecer la salud mental y emocional, y ayudar a las pacientes a conservar su autonomía.
No obstante, los expertos subrayan que no se trata de realizar esfuerzos extremos ni de entrenar hasta el agotamiento. La clave está en encontrar una forma de actividad física que sea constante y adecuada para mantener el cuerpo activo.
“El ejercicio durante el tratamiento no tiene que ser algo rígido o intimidante”, explicó la coautora Tracy Crane, directora de medicina del estilo de vida en Sylvester.
Según indicó, lo más importante es que la actividad física sea segura, realista y adaptada a las condiciones y capacidades de cada paciente.
Los autores del estudio añadieron que estos resultados coinciden con las recomendaciones de la American Society of Clinical Oncology, que aconseja a los médicos considerar la prescripción de ejercicio aeróbico y entrenamiento combinado de fuerza para pacientes con cáncer.
ENFERMEDADES: La carga económica de la enfermedad de Chagas crónica
La enfermedad de Chagas en su fase crónica genera un impacto económico considerable en países como Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia y México, donde los gastos médicos directos superan el 60 % del costo total asociado a la enfermedad. Metodología Para estimar el impacto -- leer más
Noticias del tema