El Tiempo de Monclova 🔍

OPINIÓN Columna Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

Encrucijadas electorales: Chihuahua, Nuevo León y Coyoacán

Raúl Rodríguez Cortés

El PAN nacional buscará a como dé lugar retener en las elecciones de junio próximo las gubernaturas de Chihuahua, Querétaro y Aguascalientes, además de arrebatar Nuevo León a Movimiento Ciudadano y no soltar las alcaldías capitalinas de Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Benito Juárez y Coyoacán.

La consecución de ese objetivo estratégico del blanquiazul se apreció con mayor claridad durante los últimos días, conforme crecieron los pleitos internos de Morena en la designación vía encuestas de sus precandidatos.

La operación cicatriz emprendida por las dirigentes guindas Ariadna Montiel y Citlalli Hernández no ha logrado hasta ahora sumar y unificar. Por el contrario, mantiene abierta la puerta a un entramado de traiciones y/o reivindicaciones.

Una de estas últimas, de gran potencial destructivo, es la que encabeza Tatiana Clouthier en Nuevo León, donde ya se instaló en franca rebeldía contra la designación guinda de Clara Luz Flores, quien perdió la elección hace cinco años y todo apunta a que volverá a perderla en 2027.

No hay que olvidar la inocultable sangre azul de Tatiana (por ser la hija de Manuel J. Clouthier, figura icónica del PAN, y por su militancia de quince años en ese partido), a pesar de su cercanía a los gobiernos de AMLO y Claudia Sheinbaum, cultivada desde que en 2016 se sumó a Morena.

Así, Tatiana Clouthier le juega el toro al revés al partido guinda y se convierte en una facilitadora del eventual triunfo del presidente municipal con licencia de Monterrey, Adrián de la Garza Santos, el casi seguro abanderado de la ya muy avanzada alianza del PRI con el PAN o de Mariana Rodríguez Cantú por Movimiento Ciudadano si, como todo indica, buscará suceder a su marido el gobernador Samuel García.

Más allá de los choques entre los “machuchones” de Morena, el caso de Chihuahua sugiere, por otra parte, una decisión que pareciera haber sido tomada para facilitarle el camino sucesorio al panismo de la debilitada gobernadora Maru Campos tras sus enredos con la CIA.

Andrea Chávez era la figura morenista que parecía garantizar un triunfo en la norteña entidad. La encuesta interna, sin embargo, dio la precandidatura al presidente municipal con licencia de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, un expanista con 30 años de militancia en el blanquiazul y excandidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura en 2015 por Movimiento Ciudadano, respaldado por el entonces gobernador priista, hoy en prisión, César Duarte Jáquez.

De consolación y antes de que arrancara el proceso interno correspondiente, se le entregó a Andrea Chávez la precandidatura guinda a la presidencia municipal de Ciudad Juárez, sin respetar el tan ensalzado requisito fundacional y estatutario de la encuesta.

Estas designaciones han enrarecido el ambiente dentro de las bases de Morena que cuestionan, cada vez con más fuerza, por qué el partido guinda pareciera estar ayudando a que el PAN crezca cada día más en entidades como las referidas.

En entregas anteriores he planteado la hipótesis del Caballo de Troya, según la cual, el PAN se ha infiltrado encubierto al interior de Morena para, desde ahí, sorprender y ganar batallas. Esa hipótesis cobra cada día más fuerza en la CDMX donde el blanquiazul pretende conservar a toda costa las alcaldías Cuauhtémoc (en alianza con el PRI), Miguel Hidalgo, Benito Juárez y Coyoacán.

Apenas el jueves pasado, Morena lanzó su convocatoria para que se registren quienes buscarán contender en el proceso interno que designará a las precandidatas y precandidatos a las dieciséis alcaldías capitalinas.

Un caso significativo es Coyoacán, donde mucho se ha mencionado que Ana María Lomelí, la coordinadora de Comunicación Social del gobierno capitalino, buscará la precandidatura morenista a la alcaldía con el respaldo de su jefa Clara Brugada.

Los mal pensados, que nunca faltan, no acaban de entender por qué Morena abanderaría a este personaje que reverencia llamándole “padrino y jefe” a Ricardo Salinas Pliego, a quienes muchos ven como una fuerte “corcholata” del PAN para contender en 2030 por la CDMX o si no a él (por el recién aprobado impedimento de que los candidatos a gobernadores o a la presidencia tengan doble nacionalidad), a alguien de su círculo más cercano.

Pero no solo es el trato reverencial, sino también la entrega de millonarios contratos publicitarios por adjudicación directa en medio de lo más agudo de la confrontación entre el empresario y AMLO, Sheinbaum y la 4T.

Y un dato más: Ricardo Pascoe Pierce, jefe de gabinete del alcalde de Coyoacán, el panista Giovani Gutiérrez, es el padre de Luciano Pascoe, uno de los hombres más cercanos e influyentes del entorno de Salinas Pliego y jefe directo de Lomelí durante varios años.

Todo lo anterior hace crecer el rumor de un posible gran acuerdo electoral entre Ana María Lomelí, el PAN y el grupo Salinas para retener a como dé lugar Coyoacán, una de las alcaldías que cobra relevancia financiera y política de cara a las elecciones a la jefatura de gobierno en el 2030, pero pasando antes por las intermedias de 2027.

Así que la hipótesis del Caballo de Troya contra Morena en Coyoacán pareciera tener fundamento y ya se alcanza a dibujar en otras entidades como Chihuahua y Nuevo León.

Columna: La reforma de la reforma judicial

Son loables las voces que reconocen que nuestro sistema de justicia no concluyó con la Reforma al Poder Judicial de la Federación del 2025, sino que, a la vista de la experiencia, se encuentra en perfeccionamiento. Por ello, se llevó a cabo la reforma constitucional de junio -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana